CONFLICTO FAMILIAR
“Soy el diablo y todos se van a morir”, dijo con una cuchilla en la mano
El 11 de abril de 2024, en plena mañana, en la vivienda en la que el acusado convive con su hermana, en Dina Huapi, se produjo un nuevo altercado familiar en relación al uso de la propiedad familiar.
El acusado, con algunos desórdenes mentales discutió con su cuñado, tomó una cuchilla de cocina de gran porte y mientras marcaba postes del cerco perimetral con la misma, amenazó: "Yo soy el propietario de todo, este es mi territorio” y continuó “Soy el diablo y todos se van a morir”.
El acusado continuó vociferando “Vos no tenés ningún derecho sobre esta familia y este lugar”, dirigiéndose a su cuñado, delante de tres pequeños, de 12 y 4 años, y 6 meses de edad.
Algunas semanas después, el acusado reeditó su comportamiento pero esta vez amenazó a su hermana, valiéndose de un hacha para intimidarla y repetir la escena: “Yo soy el dueño, los voy a matar”.
Los hechos investigados habían sido encuadrados en la figura de amenazas calificadas por el uso de arma blanca -dos hechos-, pero explicó que el 30 de octubre de 2024, se presentó el control en el marco del Control de la Acusación, y las partes arribaron a un acuerdo que puso fin al conflicto primario y logró la pacificación de la situación.
Por un lado la cuestión de fondo que radica en el uso del inmueble familiar fue llevado a sede de la justicia Civil, en el que la situación está próxima a resolverse, en tanto que el acusado asumió el compromiso de continuar su tratamiento psiquiátrico en el área de Salud Mental del Hospital Zonal y se abstuvo de realizar nuevos actos de violencia.
Con el consentimiento de la víctima y denunciante, hermana del acusado, se concedió una suspensión del juicio a prueba y tras cumplirse los requisitos establecidos las partes coincidieron en solicitar el sobreseimiento del acusado, lo que así fue dispuesto por el juez interviniente.