Trata de personas: afirman que aparecen “brotes agresivos de rusofobia”
El caso de presunta trata de personas vinculado a una secta de personas de nacionalidad rusa que se descubrió en Bariloche está alcanzando esferas impensadas.
El sábado se realizó la reunión anual del Consejo Coordinador de Organizaciones de Compatriotas de Rusia en Argentina, entidad que se define como “un organismo a nivel nacional que agrupa, desde 2007, a distintas organizaciones independientes de compatriotas rusos, asociadas voluntariamente al Consejo, con el objetivo de fortalecer y unir a las comunidades rusas con sede en la Argentina, facilitando la comunicación y representación con el país de origen, y para difundir la cultura, las artes, las ciencias y las tradiciones de Rusia entre estas comunidades”.
Para comprender la importancia de la institución, basta con indicar que la apertura del encuentro, que se llevó a cabo en la Casa Rusa en Buenos Aires, contó con la presencia del embajador ruso en Argentina, Dmitry Feoktistov.
En la reunión se conversó, entre otros temas, acerca del modo en que está repercutiendo la cuestión de la secta descubierta en Bariloche en el trato cotidiano de la ciudadanía en general con las personas de origen ruso, y emitieron un comunicado en el que expusieron: “El Consejo está muy preocupado por los brotes agresivos de rusofobia destinados a socavar los muchos años de trabajo de nuestros compatriotas para promover una imagen veraz de Rusia”.
“Nosotros, la diáspora rusa que vive en Argentina, queremos llamar la atención de las autoridades argentinas y de la comunidad mundial sobre la inadmisibilidad de incitar sentimientos ‘antirrusos’ en los países occidentales, así como ataques a los derechos y libertades fundamentales de la población de habla y procedencia rusa, incluida la Argentina”, sostuvieron.
“Recientemente, han causado especial preocupación los intentos de detener a ciudadanos de la Federación de Rusia por parte de las fuerzas del orden, supuestamente para determinar su afiliación con ‘agrupaciones criminales’ y/o ‘organizaciones traficantes de personas’. Esto se aplica especialmente a las mujeres. Se detiene sin pruebas, se quitan documentos y dinero, según testimonios, se les añaden pruebas ‘falsas’, no se respetan los mínimos derechos humanos, etcétera”, afirmaron.
“En este sentido, nuestra diáspora declara que la rusofobia es ilegal, que la discriminación y la ‘caza de brujas’ por simplemente ser ruso es inadmisible”, indicaron en el comunicado, para luego sostener: “No podemos mirar para un costado cuando se violan los derechos más elementales de la Constitución Argentina. Tomaremos todas las medidas como ciudadanos argentinos para prevenir estas acciones”.
“Que los culpables cumplan su condena y que los inocentes sean liberados, independientemente de su nacionalidad”, concluyeron desde el Consejo Coordinador de Organizaciones de Compatriotas de Rusia Residentes en la Republica Argentina.