CONFLICTO
Cárcel de devoto: rebelión en contra de la medida de Bullrich que prohíbe los centros universitarios
Los internos de la cárcel de Devoto han intensificado su protesta a raíz de la reciente decisión adoptada por el Ministerio de Seguridad Nacional, encabezado por Patricia Bullrich. La medida en cuestión impide la creación de centros universitarios dentro del recinto carcelario, alegando que los espacios de estudio se limitan al horario formal de clases. Este movimiento ha generado un gran revuelo entre los reclusos, quienes han llevado a cabo dos noches consecutivas de manifestaciones.
En un contexto de prisión de máxima seguridad, como es el de Devoto, cualquier chispa puede encender una llama, y este ha sido el caso cuando los detenidos expresaron su descontento mediante la quema de colchones y sábanas. Las manifestaciones, cargadas de simbolismo, buscan revocar la resolución 372/2025 que prohíbe efectivamente el funcionamiento de centros de estudiantes en el ámbito carcelario.
Miguel, uno de los internos y estudiante en el Centro Universitario Devoto, ha sido una de las voces altas en este conflicto: "(La ministra) parte de una premisa falsa porque dice que al pasar mucho tiempo educándose, se resocializan menos (...) No existen puestos de trabajo remunerados suficientes para las personas privadas de la libertad. Si no están estudiando, no van a hacer otra cosa que estar en el pabellón". "Es una contradicción muy importante: pretenden atacar la ociosidad generando más ociosidad", expresó.
La introducción de esta medida ha motivado a distintos organismos, incluidos la Procuración Penitenciaria de la Nación, la Comisión de Cárceles y el CELS, a interponer una acción de amparo contra la resolución. Estos organismos entienden que se está disminuyendo el alcance de un derecho constitucional, esencial para la verdadera reinserción social de los presos.
En el centro del debate se encuentra el rol fundamental de la educación, destacándose que estadísticas de la Universidad de Buenos Aires reflejan una significativamente baja tasa de reincidencia, de tan sólo un 3%, entre aquellos internos que han pasado por estos programas educativos. Esta cifra impactante contrasta con la visión del Ministerio, y refuerza el argumento de que educar es la mejor medida para fomentar la seguridad societal y personal de cada individuo.