2025-03-30

Quince países en bicicleta: contar historias con el viento en la cara

Ramiro Díaz es un viajero apasionado, nacido en Esquel, criado en Neuquén y actualmente residente de Bariloche.

En abril de 2022, comenzó una de sus travesías más ambiciosas desde Roma a través de los Balcanes, con la bici equipada: cargó alforjas, carpa, bolsa de dormir y dispositivos electrónicos para registrar cada etapa del viaje. Y el ukelele, que adoptó en lugar de su guitarra. Casi dos años más tarde, alcanzó su meta en Turquía. Para llegar allí, pedaleó a lo largo de más de 5000 kilómetros, recorriendo el centro y norte de Italia, Eslovenia, Bosnia, Croacia, Montenegro, Albania, Macedonia del Norte, Grecia, Bulgaria, Serbia y Kosovo. Durante el trayecto, registró cada experiencia en videos que compartió con su audiencia en Bikelele, su canal de YouTube.

Capadocia, Turquía.

“A lo largo de los años, he recorrido quince países en bicicleta, enfrentando todo tipo de desafíos y viviendo experiencias inolvidables. Desde paisajes paradisíacos y amaneceres soñados, hasta rutas durísimas, el canal intenta documentar la realidad de un viaje en bicicleta sin filtros. No solo muestro la belleza de los lugares, sino también los momentos de hambre, frío, cansancio y desmotivación, aspectos que rara vez se cuentan en otros canales de viaje”, describió. “Bikelele nació como un proyecto planificado y estructurado, no simplemente como una colección de videos al azar. Cada video es parte de una historia mayor, como si fuera una serie, permitiendo que los espectadores sigan cada viaje desde el principio hasta el final”. Una serie de más de más de cien videos, editados por él mismo.

Su manera particular de viajar, muchas veces, por senderos menos transitados, lo acerca de forma más genuina a los paisajes y a las personas de cada lugar. Sin embargo, según explica Ramiro, el enfoque de Bikelele se aleja de la imagen idealizada del cicloviaje. “No se trata solo de mostrar rutas bonitas, sino de compartir la experiencia tal cual es, con sus momentos buenos y malos”. Busca mantener un tono humorístico, pero también sumando reflexiones y vivencias que a veces son más serias. “Abordo temas que otros viajeros suelen evitar, como la seguridad, la higiene en ruta o incluso la vida íntima en un viaje en bicicleta”, destacó.

Mendoza, Argentina.

Su espíritu aventurero lo impulsó a conocer muchos lugares. En otra de sus expediciones, recorrió en bicicleta la Carretera Austral de Chile hasta el lago Carrera; luego continuó su travesía por Argentina, desde Perito Moreno hasta El Calafate. En otro trayecto, partiendo de Esquel, cruzó a Futaleufú en Chile y siguió hacia el norte hasta Entre Lagos, regresando a Argentina por el paso Samoré para llegar a Villa La Angostura. Entre sus diversos proyectos audiovisuales, se encuentra "Patagonia", un documental realizado hace dos años en compañía de Elisa, otra apasionada de la bicicleta residente en Bariloche, por la estepa y la cordillera de Río Negro y Neuquén.

Además de compartir la magia de estas experiencias, habla con sinceridad sobre las dificultades de un viaje extenso. “Mi objetivo es mostrar la realidad del cicloviaje sin adornos, pero también transmitir que, a pesar de los desafíos, es una experiencia que vale la pena vivir. A través de mis videos, quiero que más personas se animen a salir a la ruta, ya sea para un viaje corto o para una aventura de meses. Dejar claro que no necesitás tener la mejor bicicleta o el mejor equipo, que no importa la edad y que la mayoría de los miedos que tenemos están solo en nuestra cabeza y no existen en la realidad”.

Senigalia, Italia.

Hace pocos días, regresó de su última travesía por el norte del país y se encuentra preparando el nuevo material sobre el viaje, que ha sido documentado para convertirlo en la quinta temporada de los viajes de Bikelele en Youtube. Porque también disfruta de estar quieto, mientras piensa cuál será su nuevo destino.

“Viajar en bicicleta es, sin duda, una de las formas más duras de moverse por el mundo. No hay lujos, no hay comodidades garantizadas y cada kilómetro depende únicamente de tu esfuerzo. Hay días en los que el viento en contra parece inacabable, en los que el sol te quema o la lluvia te empapa sin piedad. A veces, no hay un lugar seguro donde dormir y otras simplemente el cansancio hace que todo parezca más difícil de lo que realmente es”, plantea. “Pero es precisamente en esa dureza donde reside su belleza. Cuando todo cuesta más, cada pequeña recompensa se siente más grande. Un plato de comida caliente después de un día agotador no es solo comida, es un trofeo que se disfruta de verdad”.

“Además, viajar así te enseña a valorar lo esencial”, continúa. “Aprendés a vivir con poco, a no dar por sentado un techo, una ducha caliente o incluso una conversación con un desconocido que te ayuda en el camino. Cada kilómetro es tuyo, por que se viaja realmente lento. Cada destino es una decisión, y cada día es una aventura que no sabes exactamente cómo terminará. Por eso, a pesar de lo duro que puede ser, sigo eligiendo este camino. Porque en cada pedaleo, en cada reto y en cada amanecer después de una noche en la intemperie, encuentro un sentido que difícilmente hallaría en otro tipo de viaje”.

www.youtube.com/@Bikelele

 

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