Condenado por femicidio en Bariloche, ¿vinculado al asesinato de Magalí Ojeda en Santa Fe?
Durante la audiencia de cesura realizada en Bariloche, en la que un tribunal definió imponerle prisión perpetua a Julio César Gutiérrez, la fiscala jefa Betiana Cendón introdujo una sospecha inquietante sobre el pasado del acusado. Aunque la defensa se encargó de remarcar una y otra vez que su asistido no tenía antecedentes penales.
Y aunque la afirmación del defensor oficial Marcos Miguel es acertada, la fiscalía aventuró que Julio César Gutiérrez, podría aparecer ciertamente vinculado a la investigación de un crimen impune, el de Magalí Ojeda, violada y asesinada en 2018 en Coronda, Santa Fe, de donde Gutiérrez es oriundo y donde lo conocen como “Maradona”, por un supuesto parecido de su rostro al del astro argentino ya fallecido.

Según apuntó Cendón, fue muy difícil para la fiscalía tomar contacto y mantener conversaciones fluidas con mujeres que mantuvieron en el pasado algún tipo de relación con Gutiérrez en su Coronda natal, producto de que esas relaciones estuvieron marcadas por episodios de violencia extrema que ejercía el ahora condenado a prisión perpetua por el crimen de Carolina Calfular ocurrido en El Bolsón.
A través de la Procuración General de la provincia, la fiscala jefa Betiana Cendón entabló contactos con su par de Santa Fé y están avanzando en la recolección de evidencia y entrecruzamiento de datos con el objetivo de encontrar la punta del ovillo que permita esclarecer el crimen de Magalí, cuya familia nunca dejó de reclamar por justicia.
De acuerdo a trascendidos, fueron algunas de esas mujeres las que marcaron la sospecha al indicar que Gutiérrez se marchó de Coronda inmediatamente después del crimen de Magalí Ojeda y además había sido una de las últimas personas que la vio con vida. Tampoco se desprende que otras mujeres, que hoy se consideran milagrosamente vivas, tras sus relaciones con Gutiérrez, puedan formalizar denuncias por los hechos violentos que vivieron en el pasado.
El cuerpo sin vida de la joven de 16 años Magalí Guadalupe Ojeda,fue hallado fue hallado en agosto de 2018 en un conducto aliviador de desagües debajo del puente ubicado en calle Mitre sin número de la zona oeste de Coronda.
Las pericias realizadas sobre el cuerpo de la víctima indicaron que fue atacada sexualmente pero la investigación de las autoridades judiciales de Santa Fe nunca logró ponerle un rostro y una identidad al agresor, a pesar de avanzar erráticamente en el cotejo de diversas pistas. Al día de hoy no hay personas imputadas ni detenidas y el expediente estaba en un virtual estado de archivo, que nadie blanqueó para no pagar los costos ante la familia de la víctima.
Según se supo, el Laboratorio Regional de Genética Forense de Bariloche podría tener la llave del caso, si es que las autoridades santafesinas avanzan con un pedido de ayuda a sus pares rionegrinos y así concretar eventuales cotejos genéticos de Gutiérrez con los perfiles obtenidos en el cuerpo de Magalí Ojeda.
El cuerpo de la chica fue encontrada por un circunstancial transeúnte que detectó el cuerpo debajo del canal aliviador. La fiscalía a cargo de Raúl Nessier ordenó la autopsia y la misma determinó que la joven murió por ahorcamiento y que el cadáver presentaba rasguños en el rostro, marcas alrededor del cuello y un fuerte golpe en la cabeza. Además, debajo de sus uñas hallaron rastros genéticos, lo que indican que la muchacha procuró defenderse. No obstante los rastros obtenidos no derivaron en la identificación del asesino, ni tampoco las recompensas ofrecidas para quienes aporten datos certeros de lo ocurrido arrojaron datos concretos sobre el autor del hecho.