Una escritora, el Museo de los Viajeros y la primera mujer que votó en Argentina y Sudamérica
La periodista –e historiadora, aunque ella no se reconozca como tal– Ana María de Mena, radicada en San Martín de los Andes, estuvo el año pasado en el barilochense Museo de los Viajeros para dar una charla acerca de Carlota Thumann, una alemana pionera de la fotografía en la Patagonia.
Aquella fue la primera vez en que Ana María visitó ese espacio de Bariloche… Y quedó encantada. “Es una joya, y hay que cuidarla”, señala.
Así, el fin de semana reincidió en eso de acudir a ese espacio, aunque con otra propuesta: charlar acerca de Julieta Lanteri, la primera mujer que votó en la Argentina y Sudamérica.
Cabe recordar que el Museo de los Viajeros está ubicado en Modesta Victoria 3566, y, precisamente, en algún modo, concurrir allí propicia un viaje en el tiempo.

Cámaras fotográficas e imágenes en el Museo de los Viajeros (foto: Eugenia Neme).
El sitio atesora diversos elementos, pero prevalecen las máquinas fotográficas y las imágenes captadas por ellas.
Las fotos “hablan”, y trasladan al visitante a otras épocas y geografías.
El lugar está repleto de objetos que invitan a pensar en momentos lejanos.

Cada rincón atesora un recuerdo (foto: Eugenia Neme).
Si bien predominan las cámaras de fotografía, ordenadas en una línea temporal, también se ve un escritorio del siglo XVI, un teléfono antiguo, una máquina de escribir, un cuadro de Américo Panozzi (el denominado “pintor de las nieves”)... El listado es enorme.
Y, más allá de esa sala, ubicada en la planta baja, por una escalera se llega a un lugar dedicado a encuentros culturales. “Me parece fantástico que tenga un espacio para recitales y conferencias. Creo que muestra un grado de compromiso muy importante”, dice Ana María de Mena, quien, para la charla que brindó el sábado, escogió como eje a Julieta Lanteri, alguien con quien desde hace tiempo mantiene una “relación” especial.
Sucede que en 2001 publicó Paloma Blanca, una biografía de Lanteri, y desde entonces, a partir de reediciones y disertaciones, ha mantenido un "vínculo" con la primer votante argentina.

Paloma Blanca, el libro sobre Lanteri (foto gentileza de Noelia López).
La exposición tuvo el extra de enmarcarse en el mes de la Mujer, y, además, dio la coincidencia (¿existe tal cosa?) de que la fecha escogida fuera la del nacimiento de Lanteri (nació el 22 de marzo de 1873).
“Era una figura impresionante, que practicaba un feminismo maravilloso, porque no se oponía a los hombres”, la describe la periodista, a la vez que acota: “Ella solía decir: ‘Queremos caminar al lado de nuestros compañeros, los hombres’. Asimismo, era muy femenina. Se trata de un personaje histórico interesantísimo”.

La escritora, sobre Julieta Lanteri: "Practicaba un feminismo maravilloso" (foto gentileza de Noelia López).
Aunque el voto de las mujeres en la Argentina se relaciona con Eva Perón, ya que bajo su influjo nació en 1947 la Ley 13.010, de sufragio femenino, lo cierto es que mucho antes, en 1911, Lanteri ya había conseguido acudir a las urnas. En aquel entonces, la municipalidad de Buenos Aires convocó a los vecinos a que actualizaran sus datos en los padrones para una elección de legisladores. Se había citado a los ciudadanos mayores, residentes en la ciudad, que tuvieran un comercio o industria o ejercieran una profesión liberal (ella era farmacéutica y médica) y pagasen impuestos. Lanteri advirtió que nada se decía sobre el género. De esa forma, se inscribió y el 26 de noviembre de aquel año votó. El historiador y político Adolfo Saldías era el presidente de mesa, y cuando ella emitió su voto él se identificó como “el firmante del documento del primer sufragio de una mujer en el país y Sudamérica”.
Luego, el Concejo Deliberante porteño sancionó una ordenanza donde especificaba que el empadronamiento se basaba en los registros militares. “Como las mujeres no hacían el servicio militar, no estaban empadronadas y no votaban”, apunta Ana María de Mena. Así y todo, Lanteri volvió a intentar tener la posibilidad de seguir votando y pretendió ser enrolada… No lo consiguió, pese a que incluso acudió al Ministerio de Guerra y Marina para conseguirlo.

La periodista investigó a fondo la vida de la pionera feminista (foto gentileza de Noelia López).
“Ella abrió el camino”, afirma la periodista.
Lanteri fue una pionera del feminismo y luchó por temáticas que, para la época, eran realmente de avanzada.
Por ejemplo, defendía que existiese la posibilidad de divorciarse y abogaba por los derechos indígenas… ¡en el primer tercio del siglo XX!

Interior del libro de Ana María de Mena (foto gentileza de Noelia López).
“Cuando se habla de feminismo suele citarse a Alicia Moreau de Justo, que vivió más de cien años, mientras que Julieta quedó relegada”, señala Ana María de Mena, recalcando que, sin embargo, en su época, Lanteri fue muy mediática. “Era la única mujer que salía en las primeras páginas de los diarios, fotografiada y caricaturizada”, indica.
Igualmente, aclara: “Con el paso de los años, está siendo cada vez más reconocida. De hecho, ahora hay calles, plazas y escuelas con su nombre. Inclusive, cuando se cumplieron ciento cincuenta años de su nacimiento, Google le dedicó un doodle”.
Julieta Lanteri murió atropellada por un auto en febrero de 1932. Tenía 59 años. “Estoy segura de que no fue un accidente”, afirma Ana María de Mena. Cabe recalcar que quien conducía el vehículo (¡marcha atrás!) que llevó al final trágico de la precursora feminista era un hombre de la Legión Cívica Argentina, una agrupación creada por José Félix Uriburu, en aquel momento presidente de facto.

Para Ana María de Mena, Lanteri practicaba el feminismo sin oponerse a los hombres (foto gentileza de Noelia López).
“El suyo es un legado trascendente. Me gustaría que el feminismo actual fuera como el que ella practicó, al lado de los hombres, con mucha femineidad y dulzura, sin violencia de ninguna clase”, observa Ana María de Mena, quien hace veintiún años se radicó en San Martín de los Andes, en busca de un “lugar saludable” para criar a su hijo.
La periodista nació en Florencia Varela, se crio en el partido de Berazategui y vivió en Quilmes. “Llevó en mi corazón mi patria quilmeña, pero mi patria de adopción es la Patagonia”, asevera.

La música estuvo presente en el Museo de los Viajeros (foto gentileza de Noelia López).
Durante la exposición en el Museo de los Viajeros, Ana María de Mena cautivó a los presentes, que colmaron la sala, en un encuentro que contó con el acompañamiento musical, a ritmo de jazz y blues, de Lou Hernandez.

El Museo de los Viajeros vivió una jornada especial, con el recuerdo de una pionera del feminismo en la Argentina (foto: Eugenia Neme).