2025-03-22

SEGUN GEÓLOGO EN CHILE

El Puyehue-Cordón Caulle no presenta una "erupción inminente"

Un reciente sismo en el complejo Puyehue-Cordón Caulle podría anticipar una fase más activa del volcán. Un geólogo que trabaja en un importante instituto chileno explicó la situación volcánica y llevó tranquilidad.

La ciudadanía de Bariloche y de la región quedó con alta sensibilidad a partir de lo sucedido el sábado 4 de junio de 2011, alrededor de las 15, cuando se abrió una fisura en el cordón volcánico Caulle, junto al volcán Puyehue, a unos 90 kilómetros al noroeste en línea recta de Bariloche y 40 kilómetros al oeste de Villa La Angostura. Las consecuencias fueron terribles ya que la efusión consistió en una lava viscosa que brotó del volcán y cayó por la ladera oeste, fluyendo por un canal de aproximadamente 50 metros de ancho por 100 metros de largo. La actividad sísmica se sintió a un promedio de dos sismos por hora, con momentos de gran intensidad. La ciudad quedó prácticamente sepultada bajo cenizas volcánicas y afectó en forma alarmante la economía regional.

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Ciudades chilenas también sufrieron la erupción y por ello especialistas tanto de Chile como de Argentina colaboran en un monitoreo constante de los volcanes activos que existen en la cordillera de los Andes. Recientemente un movimiento telúrico de magnitud 3.6 fue registrado en el Complejo Volcánico Puyehue-Cordón Caulle y suscitó inquietud entre las comunidades cercanas, ante la posibilidad de que este evento pudiera activar el macizo y desencadenar una erupción. Las localidades que podrían verse afectadas en un eventual escenario eruptivo incluyen Riñinahue, Rupumeica, Licán, Mantihue, Paso Cardenal Samoré y Anticura.

En este contexto, el geólogo Mario Guerra, académico del Instituto de Geografía de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV) e investigador del Laboratorio Geotsunami, explicó que el sismo es clasificado como volcanotectónico, caracterizado por la fractura de rocas subterráneas a raíz de la presión ejercida por el magma y los gases acumulados en el interior de la Tierra.

“Dentro de la actividad volcánica que se puede percibir en Chile existen los sismos de largo periodo, asociados al movimiento de magma profundo dentro del volcán, la cual al desplazarse lentamente dentro de la corteza terrestre genera temblores. Por otro lado, los sismos volcanotectónicos, como ocurrió en este caso, se provocan por el magma ascendente que se moviliza hacia la superficie y que incrementa la presión interna del volcán generando fracturas en las rocas”, explicó Guerra.

El académico subrayó que este tipo de sismos es común en zonas volcánicas y no necesariamente implica una erupción inminente, salvo que se registre junto a otros fenómenos al mismo tiempo. En ese sentido, agregó: “En Chile, un país con numerosos volcanes activos, este tipo de sismos se registra con frecuencia, pero la mayoría no implica un peligro inmediato para la población. Muchos reflejan el reajuste natural de la corteza terrestre. Sin embargo, si se presentan junto con otros signos, como sismos de largo período, cambios en la emisión de gases o deformación del terreno, podrían ser señales de actividad volcánica en aumento”.

Respecto a la magnitud del evento, el especialista indicó que la intensidad fue calificada como alta para estándares volcánicos, ya que normalmente este tipo de sismos “suelen ser de baja magnitud, usualmente menores a 3.0, es por ello que un sismo de 3.6 es alto para este tipo de eventos, pero aún está dentro de un rango posible en volcanes activos. Si bien es un sismo más fuerte de lo habitual para actividad volcánica, por sí solo no indica una posible erupción”, reiteró.

Finalmente, el geólogo advirtió que la repetición de eventos similares en un corto período podría indicar un cambio en el comportamiento del volcán, por lo que enfatizó la importancia del monitoreo constante: “Si se observan más eventos similares en un corto período podrían indicar que el volcán está entrando en una fase más activa. El monitoreo continuo es clave. Los volcanólogos observan tendencias y patrones a lo largo del tiempo para emitir alertas, en ese sentido es importante recordar que Chile es un país con una gran cantidad de volcanes activos, y si bien la actividad volcánica es un proceso natural, debemos estar informados y preparados”, concluyó Guerra. (Fuente: Pontificia Universidad Católica de Valparaíso).

 

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