AVANZA INVESTIGACIÓN
Bariloche: un robo que terminó en un brutal ataque a cuchillazos contra la víctima
Fue condenado por el asesinato a traición de un chico de 13 años y ahora lo imputaron por el robo a una vivienda en la que agredió con un cuchillo a la víctima y le provocó lesiones que pusieron en riesgo su vida.
El fiscal Guillermo LIsta le atribuyó a Chávez Aguilar un hecho ocurrido el 28 de julio de 2024, en horas de la noche, ocasión en la que ingresó a una vivienda del barrio San Cayetanito tras romper una ventana y se apoderó de varios artefactos electrónicos, ropa y dinero.
Fue sorprendido por el hijo del damnificado cuando reunía los elementos que integraron el botín y sin dudarlo tomó un cuchillo y lo atacó, provocándole serias lesiones que pusieron en riesgo su vida. Tras forcejear escapó, pero volvió después a buscar un parlante que se le había caído durante la huída.
El hecho reprochado a Chávez Aguilar, miembro de una familia con importantes antecedentes penales, encuadró en la figura de robo doblemente agravado por ocasionar lesiones en la víctima y por el uso de arma.
Chávez Aguilar había sido juzgado y condenado a la pena de 14 años de prisión, por el crimen de David Oyarzo, ocurrido el 6 de noviembre de 2014, en el predio de una cantera ubicada en cercanías del barrio 28 de Abril.
Pero en el marco de una salida transitoria que le habían otorgado, como otros miembros de su familia involucrados en pesados expedientes judiciales, volvió a las andanzas.
El sujeto no regresó al Penal 3 y lo declararon prófugo. Pero antes de lograr capturarlo volvió a matar. La víctima fue Sebastián Ernesto Ojeda.
El hecho ocurrió en octubre pasado en la intersección de las calles Onelli y Lengas, cuando el acusado interceptó a la víctima, que caminaba por el lugar con su pareja y un hijo menor de edad. Chávez lo persiguió y efectuó entre cuatro y cinco disparos contra su persona.