TELEVISIÓN
Maju Lozano contó detalles de una cita que se arruinó por problemas intestinales
En una reciente entrevista que brindó en el programa 'La Noche Perfecta', conducido por Sebastián Wainraich, Maju Lozano compartió una experiencia personal que, a la vez que hilarante, fue un tanto bochornosa.
La reconocida conductora, famosa por su simpatía y autenticidad en la pantalla, no temió desvelar una de esas historias que generalmente preferiríamos olvidar, al relatar cómo una cita romántica terminó convirtiéndose en un recuerdo inolvidable por un problema tan humano como un desajuste intestinal.
Lozano, quien se ha ganado el cariño del público a través de programas como 'Cocineros Argentinos,' comenzó la charla aparentemente animada por la dinámica del show a rememorar aquellos días en que exploraba el terreno de las citas a ciegas.
"Salí una vez con un señor, una cita a ciegas', comentó Maju con tono nostálgico pero divertido a la vez. No obstante, la primera salida no había sido lo que ella esperaba; 'más o menos bien y no me gustó", reconoció al existir una evidente falta de química que, sin embargo, no impidió un segundo encuentro.
El segundo encuentro, que prometía borrar la insipidez del primero, llegó con una oferta tentadora y, aparentemente, inocente: una cena en la casa del hombre. "Vení a comer a casa. Una casa hermosísima, yo dije con este me salvo y no laburo nunca más", relató riendo con su característica gracia, mientras en el estudio, las risas ya comenzaban a resonar entre el equipo.
La velada, que pintaba ser una noche agradable con todo un aire de gala inesperada, desde una buena comida hasta un esmerado repertorio de atenciones culinarias, de pronto adoptó un giro cómico-dramático, uno de esos giros del destino que las palabras por sí solas difícilmente alcanzan a describir sin el infaltable recurso a la risa.
En medio del ambiente acogedor e íntimo que proponía la cena, conduciéndolos eventualmente a la comodidad de la cama, lo increíble ocurrió: "Comemos el helado, el vino, todo. Yo estaba en la cama y el vago se levanta y se caga", narró Lozano provocando las carcajadas de quienes la escuchaban.
Y si al lector le cuesta entender cómo la cena y la seducción podrían llegar a ese punto, el relato de Maju no dejó de subrayar lo inusual del momento. Sin un ápice de vergüenza por parte de su cita, el hombre le dirigió una incómoda y desconcertante pregunta tras regresar: "A vos no te cayó mal la comida"