Femicidio en El Bolsón: el acusado admitió su culpa pero va a discutir la pena
Los jueces Gregor Joos, Juan Martín Arroyo y Marcos Burgos, aceptaron el acuerdo parcial de juicio abreviado que alcanzaron la fiscala Betiana Cendón, el defensor oficial Marcos Miguel y el propio acusado, quien acorralado por la evidencia admitió el asesinato de Carolina Abigail Calfular. Más allá de la declaración de culpabilidad, intentará discutir el monto de pena en una audiencia de cesura que se convocó para el 7 de marzo.
Julio Cesar Gutiérrez, oriundo de Coronda, Santa Fe y de 42 años, había sido imputado días atrás por el homicidio agravado por el vínculo y femicidio mediando un contexto de violencia de género, habilitándose la investigación por cuatro meses y estableciéndose la prisión preventiva del acusado por el mismo plazo.
Pero la evidencia colectada por las autoridades en torno al hecho ocurrido en el interior de un domicilio de la calle Cacique Inacayal de El Bolsón que Gutiérrez compartía con Calfular desde hacía apenas unos días, fue determinante y acorraló al acusado de tal manera, que apenas una semana después reconoció el hecho, siguiendo el consejo de su defensa.
El hecho ocurrió cuando víctima y victimario comenzaron una discusión en la vía pública, tras lo cual el acusado la agarró de los pelos y la introdujo por la fuerza a la propiedad. Ya en el interior, le aplicó golpes de puño y patadas y valiéndose de un trozo de caño de gas, le asestó severos golpes en la cabeza que provocaron la destrucción del cráneo y la desfiguración del rostro de la joven. No conforme con ello, con la víctima dramáticamente lesionada, el acusado la estranguló, ocasionando su deceso.
En la previa al hecho la víctima había logrado enviar varios mensajes de auxilio a familiares y allegados y advirtió que corría peligro. Cuando la Policía llegó al lugar, encontró al acusado con manchas de sangre. Al ser examinado le encontraron lesiones que dan cuenta que la mujer procuró defenderse.
Cámaras de seguridad vecinales no obtuvieron un registro fílmico directo de los hechos, pero si captaron el sonido ambiente. En la revisión de las grabaciones, se pueden escuchar los desesperados gritos de auxilio de la víctima y el espeluznante sonido de los golpes que recibió.