LA ACTIVIDAD INCLUIRÁ A PERSONAS CIEGAS Y DISMINUIDAS VISUALES
Propuesta para el domingo en Bariloche: ¡pescar en familia!
“Pescando en familia”, una propuesta de integración social y deportiva, se desarrollará el domingo de 10 a 13 en la costanera, donde se ubica la sede de la Asociación de Pesca y Caza Nahuel Huapi.
La intención es que una persona mayor y una menor de dieciséis años compartan la jornada.
Para participar hay que presentarse el mismo día de la competencia y donar artículos de limpieza o higiene que serán destinados al hogar Emaús y, quizá, de acuerdo a cuántos elementos se junten, a otras instituciones de la ciudad.
El encuentro, además, tendrá varios aditivos.
Por un lado, claro, habrá copas y premios para los tres primeros puestos, pero también se realizarán sorteos entre los participantes, con premios diversos, como artículos de pesca y camping.
Por otra parte, participará gente del Centro de Rehabilitación Integral Patagónico (CRIP), es decir, personas ciegas y disminuidas visuales.
La relación entre las instituciones comenzó el año pasado. “Walter Tolosa, profesor de educación física del CRIP, nos trajo la propuesta de ver qué posibilidades había de enseñarles las técnicas de la pesca”, cuenta Héctor Ricciuti, integrante de la Asociación, quien añadió: “Me entrevisté con él y después fui y vi que la gente tenía muy buena disposición para aprender, lo que es importantísimo cuando querés enseñar algo”.
“Cuando vi cómo tocaban la caña y demás elementos, fue algo emocionante”, revela el pescador, quien se puso en campaña para que amigos distribuidores donasen los instrumentos necesarios, como, por ejemplo, señuelos cucharita con sistema braille, lo que les permite saber cuánto pesan y cómo se llaman.
Héctor, el pescador que trajo el "Pescando en familia" a Bariloche.
Héctor, finalmente, consiguió varias donaciones y hubo una salida a pescar en diciembre.
El hombre de la Asociación de Pesca destaca la emoción del momento en que sacaron la primera trucha. Aquella vez pescaron tanto con spinning como con mosca, bajo el sistema de devolución.
“En el mundo no hay personas ciegas que hayan pescado truchas más que acá; sólo en España hacen algo parecido, pero con carnada y en el mar”, cuenta Héctor, quien anuncia que aquella actividad fue tan fructífera que en el mismo momento quedaron en continuar realizando acciones en conjunto, de ahí que el domingo las personas ciegas y con disminución visual serán de la partida en "Pescando en familia", una propuesta que, en realidad, nació en Mar del Plata. “Copié la idea de un amigo, el periodista Gustavo Mehl, que la empezó a hacer allá”, reconoce y ríe Héctor, para luego considerar: “Nunca había pasado que en Bariloche se pensara en la pesca deportiva como un modo de unión familiar”.
La primera edición, en esta parte de la Patagonia, fue el 14 de abril de 2024.
Para esta segunda ocasión, se pensó en febrero debido a una cuestión climática (“La primera vez hizo mucho frío”, reconoce Héctor). Igualmente, por si acaso, el organizador aclara: “No se suspende por mal tiempo”.
“Se podrá pescar con mosca o spinning, lo que permite el reglamento de pesca patagónico”, explica Héctor, detallando que la actividad será con devolución.
Asimismo, señala que, para participar, debe contarse con licencia de pesca.
“El ganador será el que saque la pieza de mayor longitud”, indica, exponiendo que se “permitirá ingresar al agua para efectuar lances y la extracción, sin superar la rodilla del participante”.
Además, expresa que “el pescador mayor podrá efectuarle el lanzamiento al menor, pero no la extracción”.
Pero, más allá de los detalles, recalca que lo que se busca es “alejar a los chicos un rato del teléfono o la computadora y acercarlos al deporte y la naturaleza”.
El hombre se radicó en Bariloche hace tres años, porque una de sus hijas vive acá.
Y en la ciudad, por supuesto, está Felipe, el nieto de Héctor. “Con mucho orgullo, cuento que mi nieto, con ocho años, ya pesca con mosca; ha sacado truchas siendo muy chico, y participó de dos concursos”, informa el abuelo, chocho.
"Este es un deporte hermoso", afirma Héctor.
Héctor, de sesenta y ocho años, nació en San Martín, provincia de Buenos Aires.
Narra que su papá era mecánico textil, y ante el cierre de la fábrica donde se desempeñaba, la familia se mudó a Villa Gesell, donde un tío tenía un negocio.
“La pesca se hereda de generación en generación. Mi padre me llevaba a pescar. Antiguamente, se usaba un piolín con un corcho”, evoca Héctor, que vivió cuarenta años en Villa Gesell, donde integró por mucho tiempo el Club de Pesca, Caza y Náutica de esa localidad.
Luego, por razones laborales (trabajaba en telefonía celular), se mudó a Azul.
La actualidad, en tanto, lo encuentra en Bariloche, en el papel de un abuelo pescador que hace de la actividad deportiva una bandera. “Este es un deporte hermoso, que te da la posibilidad de conocer lugares, gente, estar con la familia y los amigos, respirar aire puro, disfrutar de la naturaleza y cuidarla”, afirma.