Pena en suspenso para un hombre que robó, inició un incendio y escapó olvidando su celular en la escena
El juez Gregor Joos homologó un acuerdo de juicio abreviado que alcanzó la fiscalía con la defensa y el propio imputado y en consecuencia lo condenó a la pena de dos años de prisión en suspenso y la obligación de respetar pautas de conducta para ir a prisión.
Se trata de un hombre identificado como Juan Eduardo Sosa (42), a quien el fiscal de El Bolsón, Francisco Arrien, le reprochó un hecho ocurrido el 3 de octubre de 2024 en horas de la mañana, cuando dañó la ventana del depósito de un local comercial de aquella localidad, para provocar daños en la parte electrónica de varias máquinas de juegos y los vidrios de una máquina de premios, la caja registradora y otros artefactos y, finalmente, apoderarse ilegítimamente de trece relojes analógicos y un juego de parlantes.
Previo a huir del lugar por la puerta trasera del edificio, inició un foco ígneo en el sector de la oficina administrativa del lugar, provocando daños.
Los hechos descriptos encuadraron en las figuras de robo y daño, delitos por los que Sosa fue acusado en calidad de autor y sometido a un juicio abreviado.
Ocurrió que cuando las autoridades arribaron al local comercial, tras la denuncia de su propietaria, encontraron un teléfono celular que pertenecía al acusado y se le había caído en el lugar del robo. Así fue que tras las autorizaciones de rigor, los pesquisas pudieron requisar el teléfono y dieron con la identidad del acusado: Tras una serie de allanamientos en Bariloche y El Bolsón, recuperaron parte del botín y además reunieron una importante cantidad de evidencia que no dejó escapatoria al acusado.
De tal manera que la defensora oficial adjunta, Yamile Saidt, aconsejó al sujeto aceptar el ofrecimiento de juicio abreviado que realizó el fiscal Arrien y así el acusado se declaró culpable, habilitando la condena que finalmente le impuso el juez Joos, a dos años de prisión en suspenso con la obligación de respetar pautas de conducta para no ir a la cárcel de manera efectiva. Tras la sentencia, el acusado recuperó su libertad.