2025-01-27

Al estilo Trump: Argentina construirá un cerco en la frontera con Bolivia

El Gobierno boliviano rechaza la construcción, y advirtió que esto podría perjudicar las relaciones bilaterales que ya venían desgastadas.

En un reciente anuncio que ha encendido las alarmas diplomáticas, el gobierno de Argentina ha decidido implementar una nueva medida de seguridad en su frontera con Bolivia. La iniciativa enfrenta preocupaciones por su impacto en la ya frágil relación entre ambos países. La noción de un cerco fronterizo puede ser un síntoma más de desafíos regionales más amplios. 

Argentina ha compartido los planes para levantar un cerco de alambre destinado a combatir el contrabando y el paso irregular de personas, una decisión que se inscribe dentro del Plan Güemes que persigue aumentar la seguridad en las zonas limítrofes del norte. Esta construcción se llevará a cabo en la localidad de Aguas Blancas, en Salta, extendiéndose a lo largo de 200 metros desde la terminal de autobuses hacia los puntos de control de la oficina de Migraciones. Según las autoridades argentinas, esta área específica ha crecido en renombre por el paso incontrolado de bienes y personas que carecen de la documentación acorde, y el cerco es una medida para frenar estas situaciones. 

 

 

El gobierno de Bolivia no tardó en emitir su desacuerdo con esta política. El miedo principal radica en la posibilidad de que el cerco pueda desencadenar un conflicto diplomático entre los dos países, poniendo en riesgo la historicamente sólida cooperación bilateral. Hace solo unos años, en 2016, ya habían surgido tensiones debido a la tasa introducida por Bolivia para argentinos que cruzaban a su territorio, la cual muchos interpretaron como una represalia por las acciones fronterizas previas de Argentina. Bolivia subraya que esta decisión unilateral no refleja el espíritu de cooperación e integración regional necesaria. 

A raíz del anuncio, hasta el momento las autoridades argentinas permanecen en silencio, mientras que se anticipan reuniones bilaterales en los próximos días para discutir y posiblemente desactivar cualquier eventual abandono diplomático. La comunidad internacional estará observando de cerca cómo los dos países, históricamente hermanos, manejan esta complicada situación que requiere tacto y diálogo constante para evitar la escalada. 

Desde que Javier Milei, líder del partido La Libertad Avanza, asumiera la presidencia de Argentina, se ha convertido en centro de una serie de disputas diplomáticas. Además de la tensión reciente con Bolivia, sus decisiones han desatado conflictos en cadena con otros importantes líderes regionales y del mundo hispanohablante, aumentando las tensiones regionales. Uno de los episodios más recientes fue la discordia con el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro. Con pocas excepciones, desde que asumió el cargo, casi cada nuevo mes presenta un nuevo desacuerdo internacional. Esto, además, pone en cuestión cómo sus políticas influirán en las futuras relaciones internacionales de Argentina.

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