2025-01-26

VERANO A PLENO

Turistas y residentes disfrutan de las aguas del lago Escondido en Circuito Chico

A tomar precauciones porque en ese sector, no hay servicio de guardavidas.

Con las altas temperaturas que se registran esta temporada estival en nuestra ciudad, la gente se refresca en los diferentes cauces y espejos de agua que tiene la región.

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En ese sentido, es tradicional ver a grandes y chicos en las diferentes playas y balnearios locales, muchos de los cuales ya son reconocidos, como la playa del centro, la Centenario, Bonita, Bahía Serena, por mencionar algunas del lago Nahuel Huapi.

Asimismo, los demás lagos, como Moreno, Mascardi, Gutiérrez y Guillelmo, son de los más elegidos para pasar el día en familia. Incluso, muchos vecinos optan por dirigirse hacia Dina Huapi o Villa Llanquín, para zambullirse en las aguas de los ríos Limay o Ñirihuau.

Sin embargo, uno de los lugares que es conocido más que nada por estar en medio del Circuito Chico del Bosque Municipal Llao Llao y que forma parte de un sendero natural maravilloso para recorrer, este verano se está convirtiendo en un lugar muy elegido por visitantes y barilochenses.

Se trata del lago Escondido de nuestra ciudad, al que se accede desde el costado de la ruta Arturo Frondizi del Circuito Chico. La vía más corta es dejar el vehículo en la banquina y caminar unos cinco minutos y acceder hasta el muelle que se adentra en esta laguna increíble.

Otra forma, más larga pero recorriendo una senda por el medio del bosque, es dejar el auto en el estacionamiento frente a la casa del guardabosque municipal. Desde allí parte la caminata hacia lago Escondido para un lado y hacia el puente Romano, para el otro.

En media hora de caminata y con baja dificultad, se llega de esa manera al muelle mencionado, donde se aclara que no se puede acampar ni hacer fuego ni andar en bicicleta, pero sí está permitido utilizar la mencionada infraestructura como trampolín para disfrutar de las aguas “escondidas”.

Si bien el espacio es acotado, muchas familias lo utilizan para pasar gratos momentos, zambullirse y refrescarse. Con los juncos y el cerro López y Llao Llao como principales testigos, es una postal única, donde propios y extraños quedan fascinados.

Se recomienda tener mucho cuidado en este lugar, ya que no cuenta con servicio de guardavidas. Además, los nadadores de turno que se tiran desde el muelle deben tener la precaución de no resbalarse y no correr sobre la estructura de madera para evitar accidentes.

Por otra parte, otros caminantes de turno lo eligen para tomarse fotos, sentarse en el muelle a contemplar la maravilla natural, tomar mates y conocer un rincón más de San Carlos de Bariloche.

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