NUEVAS MEDIDAS
El Gobierno estableció precios de referencia y subsidios para garrafas del Plan Hogar
En un esfuerzo por transformar y mejorar la distribución de gas licuado en el país, el Gobierno ha establecido una serie de reformas dentro del ámbito del Plan Hogar, destinada a subsidiar a familias que no tienen acceso al gas natural por redes.
Esta serie de cambios busca apoyar a los hogares más vulnerables, asegurando que puedan acceder a garrafas de gas a precios accesibles en el contexto de una economía en plena reorganización.
El plan, que ha sido modificado dentro del marco de desregulación del gas licuado, apunta a una "reducción significativa de la intervención estatal, favoreciendo un mercado más competitivo y dinámico". Estas reformas, profundamente arraigadas en el lema de eficiencia y sostenibilidad, establecen nociones nuevas en torno al manejo del precio de las garrafas, orientando el mismo a ser determinado por las fuerzas del mercado a través de la oferta y la demanda.
Según la publicación oficial en el Boletín Oficial bajo la Resolución 15/2025, la estrategia es eliminar progresivamente los topes de precios previamente regulados, permitiendo que el mercado dicte sus propios términos. Sin embargo, se mantiene una guía de precios de referencia, aunque esta no será vinculante para las empresas involucradas. Este enfoque intenta dotar a los consumidores con un indicativo aproximado del costo del GLP sin intervenir directamente en la asignación de precios.
Asimismo, en medio de la discusión sobre política energética, el Programa Hogar fue objeto de modificaciones importantes; ahora se garantiza que los hogares de menores recursos sigan recibiendo subsidios para la compra de garrafas, asegurando un acceso constante a este recurso vital.
La autoridad también ha instituido el concepto de Volumen Máximo Permitido (VMP), particularmente orientado a las empresas fraccionadoras del sector, el cual establecerá un límite claro sobre la cantidad de gas que pueden manejar y distribuir. Este control se integrará con un índice de rotación, dependiente del volumen de cada empresa, asegurando una operación coherente con la capacidad total de las empresas dentro del mercado.
Estas instrucciones piden a los proveedores que prioricen el abastecimiento doméstico por encima de cualquier otro mercado, apuntando la suposición de que el mercado interno debe ser la prioridad máxima.