Desafíos en el tránsito de Bariloche: ausentismo, controles viales y picadas
Carlos Catini, responsable del área de Tránsito y Transporte de Bariloche, expuso los principales retos que enfrenta el sector. Entre ellos, el ausentismo laboral prolongado, los controles de alcoholemia y las carreras clandestinas en la ciudad destacan como prioridades. Fue entrevistado por Daniel Pardo y Daniela Lucero, en el programa Chocolate por la Noticia, que se emite por El Cordillernao Radio (93.7).
Ausencias prolongadas y su impacto en el servicio
Un reciente informe reveló que algunos empleados municipales acumulan hasta 200 días de inasistencia justificada con certificados médicos. Esta situación genera complicaciones para el personal activo. “El informe lo presenté ayer, pero sorprendentemente llegó más rápido a la prensa que a las oficinas municipales”, señaló Catini.
El funcionario propone reubicar a los empleados con problemas de salud en áreas administrativas para evitar riesgos y asegurar el funcionamiento del servicio. “Si tienen un problema de salud, deben ser trasladados para evitar las inclemencias climáticas y garantizar que las tareas sean realizadas por personal apto”, agregó.
Controles de alcoholemia reforzados en verano
El consumo de alcohol en época estival ha motivado un incremento de los controles. “Notamos un aumento en conductores con niveles de alcohol no permitidos, especialmente tras su paso por la playa. El mensaje es claro: si consumiste alcohol, no manejes”, enfatizó Catini.
Sin embargo, la metodología de los controles ha generado demoras significativas, especialmente en la Ruta 40, una vía fundamental para el turismo. “Podría evaluarse la posibilidad de realizar los controles en la banquina y aleatoriamente seleccionar vehículos, para reducir las filas de hasta cinco kilómetros que se producen”, sugirió.
Carreras clandestinas y monitoreo vial
Las picadas en la Costanera y otras zonas como la plaza de la Catedral y Diagonal Gutiérrez representan otro desafío. “Realizamos controles nocturnos y usamos radares y cámaras para sancionar a los infractores. No perseguimos vehículos, ya que eso podría ocasionar accidentes graves”, aclaró el funcionario.
En relación con los radares, Catini destacó que todos cumplen con las normativas legales vigentes. “Están homologados por organismos nacionales y su validez no está en discusión. Las dudas se han resuelto para garantizar un control vial efectivo”, concluyó.
Bariloche enfrenta una temporada alta con un parque automotor que supera su capacidad vial, pero desde el área de Tránsito y Transporte se busca optimizar los recursos disponibles para garantizar la seguridad en las calles.