NUEVAS MEDIDAS DEL GOBIERNO
Flexibilizan la importación de bicicletas, freidoras y electrodomésticos
El gobierno argentino ha llevado a cabo una reforma en su esquema de medidas antidumping para fomentar la competencia entre los productos locales y aquellos importados. Mediante el Decreto 33/2025, se ha establecido un nuevo marco regulatorio que busca dinamizar el mercado interno.
El jueves culminó con un importante anuncio en el Boletín Oficial de la Nación: la flexibilización de las trabas a la importación de productos. El ministro de Economía, Luis Caputo, a través de un comunicado en redes sociales, expresó su firme intención de revisar y modificar el sistema antidumping vigente, una medida que ha estado en vigor por más de dos décadas y que afecta desde bicicletas hasta electrodomésticos como freidoras y calefactores.
El sistema antidumping se instauró inicialmente para proteger a los productores nacionales de prácticas desleales como la venta a precios por debajo del costo del mercado extranjero. Sin embargo, con el tiempo, estas medidas han llevado a un encarecimiento desmedido de numerosos productos en el mercado local. Basta mencionar que productos básicos como las bicicletas enfrentan impuestos antidumping que las encarecen notablemente, incluso más que en otros países donde se pueden adquirir a precios considerablemente inferiores.
Según Caputo, la reforma se centrará en reducir los plazos de duración de estas medidas: de un máximo de cinco años con renovaciones indefinidas, a tres años con solo una posibilidad de extensión por dos años adicionales. Esta decisión implica además un significativo alivio en el tiempo y burocracia necesarios para llevar a cabo estas revisiones, consolidando todos los trámites directamente en la Comisión Nacional de Comercio Exterior.
Otro defensor de la medida fue Federico Sturzenegger, ministro de Desregulación, quien argumentó que el sistema anterior favorecía a los monopolios locales, encareciendo los productos para los consumidores finales. Sturzenegger destacó la importancia de garantizar que cualquier nueva medida de antidumping cuente con el aval de entidades independientes dedicadas a la defensa de la competencia y los derechos de los consumidores.
Sturzenegger también alertó sobre los riesgos de dejar estas medidas sin fiscalizar por largos periodos, señalando la necesidad de revisiones constantes para asegurar que cumplen su función sin desvirtuar su propósito inicial de promover un mercado justo y accesible.