MIRÁ LAS FOTOS
Caminaba por un cerro de Bariloche y casi se agarra de una culebra escondida en un árbol
Mientras disfrutaban de una caminata rumbo al Refugio San Martín (Jakob), Eduardo Mac Kenna y sus acompañantes tuvieron un encuentro inesperado con una culebra araucana, una serpiente nativa de la región. El hallazgo ocurrió en un tramo del sendero que bordea el arroyo Casa de Piedra, rodeado de lengas y con pendientes pronunciadas hacia el río.
"Íbamos camino al refugio bordeando el arroyo. En un sector elevado y angosto del sendero, entre árboles, nos agarramos para pasar más seguros y la vimos, enroscada al sol adentro de una lenga", relató Eduardo. Según su descripción, el reptil medía alrededor de 60 cm y tenía un grosor de 3 cm. "La miramos, le sacamos fotos y nos fuimos sin molestarla. Ahí quedó", agregó.
La culebra araucana, también conocida como "de cola corta" (Tachymenis chilensis), es una especie nativa de la región andina. Aunque su mordedura es venenosa, no representa un peligro mortal para los humanos. Es un cazador diurno que se alimenta principalmente de anfibios, aunque también caza pequeños roedores, los cuales inmoviliza mediante constricción.
Este reptil puede alcanzar hasta 70 cm de longitud. Su cuerpo presenta tonalidades café grisáceas, con un vientre amarillento. La cabeza, proporcionalmente pequeña, destaca por su coloración amarillenta y la presencia de manchas negras cerca de los ojos. Su cola, característica de la especie, es corta en comparación con otras serpientes.
Este avistamiento resalta la riqueza natural de los senderos de montaña en el Parque Nacional Nahuel Huapi, hogar de especies únicas como la culebra araucana. Por este motivo es bueno tener siempre presente la importancia de respetar a la fauna, manteniendo una distancia segura y evitando cualquier tipo de interacción que pueda alterar su comportamiento.
Las fotografías enviadas por Eduardo Mac Kenna no solo ilustran la belleza de este reptil, sino que también destacan la necesidad de conservar su hábitat natural, un patrimonio invaluable de nuestra Patagonia.