TERRIBLE
El dolor de Gladys Florimonte por el violento asalto que sufrió: “Mostró el revolver y…”
En las últimas semanas, mientras se llevaba a cabo los ensayos de “no te vistas para cenar”, el elenco sufrió un violento asalto. Es por eso que Gladys Florimonte salió a contar los detalles de lo sucedido para tratar de que la Justicia tome cartas en el asunto y ayudar a dar con el desfile de los objetos robados.
Es que mientras Gladys Florimonte, Christian Sancho, Celeste Muriega, Nico Riera y Lali González ensayaban para una obra de teatro, en el barrio porteño de Palermo, sufrieron un violento asalto a punta de pistola. Es por eso debieron realizar la denuncia, aunque aún no recibieron novedades por parte de la policía.
Es por eso que para acelerar el trámite, la actriz salió a contar qué fue lo que le robaron y el violento modo implementado: “A mi me robaron los dos teléfonos, los anillos de oro que eran medio cábala y tenía hace 20 años. Me realizaron los análisis ginecológicos también que los tenía en la billetera”.
En lo que respeta a lo que necesitan para acelerar el proceso, expuso: “El fiscal tiene que dar la orden para que vayan los comisarios pero no hicieron nada. Están por La Matanza, lo vemos por la ubicación de nuestros teléfonos”.
En este contexto, bastante indignada se quejó por el hecho de que nadie se preocupara por tratar de recuperar sus pertenencias: “La seguridad no existe. Sabemos dónde están pero nadie hace nada. Tengo un poco de miedo, estamos perseguidos porque fue feo, muy violento”.
De este modo, expuso que, para colmo, la persona que les robo habría recibido ayuda por parte de personal del teatro: “La puerta estaba cerradísima, era de hierro. La policía dice que entraron con una tarjeta. De adentro no estaba con llave. Entraron y la directora dice: Me parece que entró alguien y yo dije: un chorro debe ser. Por Dios, no me dejen mentir”.
Fue así como Gladys Florimonte contó cómo fue el nivel de violencia que sufrieron en este asalto: “Seguimos ensayando y la directora entra y estaba el chorro con un teléfono y le dice que era el sobrino de la dueña del teatro y que estaba esperando a su tía. Pero después cuando se dio vuelta mostró el revólver y empezó”.