2024-12-23

PANORAMA NAVIDEÑO EN EL PUERTO SAN CARLOS

Villancicos y adornos en el marco de una feria a la que incluso Papá Noel prometió asistir

Productos de emprendedores locales.

Ingresar al Puerto San Carlos, durante estos días, se asemeja a introducirse en el set de una película hollywoodense cuyo argumento gire sobre las festividades de fin de año… Mucha gente con gorritos de Papá Noel, villancicos por los altoparlantes, guirnaldas que asoman por aquí y allá, adornos diversos… 

O sea, bastante jou, jou, jou (sí, es probable que quien lea estas líneas considere que la expresión debería ir sin “u”, es decir, jo, jo, jo, pero la Real Academia Española, para la risa de San Claus, recomienda que sea jou, jou, jou, y… ¿para qué llevarles la contra a los académicos? Dejémoslo en jou, jou, jou, y listo).

Todo esto viene a cuenta de que, entre los nuevos usos que está teniendo el Puerto San Carlos, también aparece el de sede del “Mercado Navideño”.

Dulces navideños.

El espacio se inauguró el jueves de la semana pasada y permanecerá abierto hasta el martes 24 de diciembre a las 13. Mientras tanto, el horario es de 10 a 21.

Además, para el lunes 23 hay previstas actividades que, desde las 14, harán las delicias de los más pequeños.

Por un lado, artistas maquilladoras permanecerán hasta las 17 dispuestas a pintar las caritas de los chicos con estilo navideño.

Y, en uno de los momentos más esperados, Papá Noel anunció que recibirá en persona las cartitas de los niños. Más allá de que por estos tiempos su agenda aparece muy cargada (recordemos que tiene a los renos entrenando full time para llegar en condiciones a la Nochebuena), dijo que estiraría su estadía en el Puerto San Carlos hasta las 18.

Jerséis clásicos de la época.

Debe destacarse que la propuesta, que surgió desde el municipio y se concretó a través de la labor de la Secretaría de Producción y Empleo, busca combinar dos acciones: por un lado, tomar estas fechas como propicias para brindar una especie de impulso a la economía local, haciendo hincapié en aquellas personas que, en encuentros así, pueden encontrar un modo colectivo de comercializar lo que hacen; por otra parte, en esta época del año en particular, la determinación de ofrecer un sitio para que reine el espíritu navideño a través de las ventas, se acopla a las diversas actividades que se llevan adelante en Bariloche, sobre todo en el área del Centro Cívico (por ejemplo, la aldea navideña).
De tal forma, en el espacio de cara al lago Nahuel Huapi, se pueden ver noventa emprendimientos.

Hadas y duendes.

Los productos abarcan un abanico enorme. Se pueden encontrar elementos de decoración, juguetes, plantas, cerámicas, tejidos, cuadernos, velas y un largo etcétera.

Detrás de la idea, también se percibe el sentimiento de camaradería. Porque los emprendedores realizan turnos de medio día, ya sea atendiendo o encargándose de la caja, y todos venden las creaciones que se ven en el salón, sin importar a quién pertenezcan.

Muñecos/almohadones.

Por ejemplo, a Natasha Kansabedian el domingo le tocó ser una de las personas encargadas de la caja.

Es la primera vez que se suma a una propuesta de este tipo.

Hace decoración para el hogar en tela, y consideró que lo suyo se combinaba a la perfección con la iniciativa navideña, sobre todo pensando en la cena del 24 y el almuerzo del 25.

Su producción incluye mantelería, caminos de mesa, delantales, repasadores…

Mané es la marca que inició en 2020, junto a su pareja, Marcos Sariego.

Los dos se encargan de los diseños y la confección, y utilizan telas de origen natural. Mayormente, algodón; también, lino.

Natasha Kansabedian, emprendedora.

Natasha en diseñadora de indumentaria y tenía ganas de llevar adelante un proyecto personal, lo que la hizo apuntar a la decoración.
Habitualmente, ella y Marcos comercializan lo que hacen vía online (el Instagram es @manehomedeco).

Esta es la primera ocasión en que son parte de una feria.

“Me encanta la experiencia, y calculo que vamos a seguir participando”, dijo Natasha.

Mantelería.

La joven remarcó que, más allá de los turistas que se acercan al Puerto San Carlos para ver de qué se trata, es notorio el interés de los residentes. “Al tener buenos precios, porque son los propios productores los que ofrecen las cosas, se observa cierto movimiento”, expresó.  Y, dicho eso, se apresuró en volver a su puesto para seguir con el trabajo.

El Puerto San Carlos es sede del Mercado Navideño.

Te puede interesar