VIDEO SENSIBLE
Dejó a su perro en el auto por más de siete horas: el animal murió asfixiado y la dueña quedó detenida
El martes pasado, las calles del microcentro de Rosario fueron escenario de un lamentable incidente que dejó a la comunidad consternada. Una tragedia que involucró nada menos que a un perro y acabó de la peor manera posible: con su muerte por asfixia. Todo ocurrió cuando una mujer dejó a su mascota dentro de un auto, en un día donde las temperaturas superaban los 30 grados centígrados, generando una ola de indignación y abriendo un debate en toda la ciudad.
El suceso tuvo lugar en la concurrida calle Corrientes, precisamente en la zona del número 600, cerca de la intersección con Santa Fe. El automóvil, un Peugeot 208 gris, permaneció estacionado desde las 8 de la mañana. Irónicamente, fue en la acelerada vida de la ciudad que el perro fue condenado a su angustioso destino, mientras el reloj avanzaba lentamente hacia las 15:30, momento en que se recibió la denuncia policial. Para ese entonces, el automóvil se había convertido en un horno mortal, privando al pobre animal de oxígeno y de cualquier posibilidad de sobrevivir al sofocante encierro.
Entre las primeras personas en llegar al lugar estuvo la activista por los derechos de los animales, Viviana Ponzo. Fue ella quien no pudo contener su frustración ante la pasividad de los transeúntes y testigos del horror. En declaraciones al medio local El Tres, sus palabras resonaron con amargura pero firmeza: “Ninguna persona fue capaz de romper el vidrio del auto. Me encanta la empatía de la sociedad”. Con estas declaraciones, Ponzo visibilizó no solo un acto de negligencia animal, sino la necesidad urgente de una sociedad más compasiva y humana.
El abogado de la dueña del perro, Juan Molina, llegó al lugar poco después de que la noticia se difundiera, intentando calmar los ánimos. Sus explicaciones, sin embargo, fueron acogidas con escepticismo y no lograron apaciguar la ira acumulada. “Ella viene todos los días al local con su perro, lamentablemente se lo olvidó. Fue un hecho culposo, nadie quiere matar a su perro, todos cometemos errores”, comentó Molina, intentando minimizar las duras acusaciones de maltrato animal. No obstante, el caso ha cobrado una relevancia tal que ahora deberá ser evaluado desde el punto de vista legal.
IMÁGENES SENSIBLES
En cuanto a las acciones legales, la fiscal Andrea Vega ha asumido la tarea de investigar a fondo el incidente. Dada la naturaleza de lo ocurrido, se han planteado interrogantes sobre cómo se encuadrará este caso bajo la Ley 14.346 que protege a los animales contra el maltrato deliberado.
Lo cierto es que, más allá de las fronteras de las redes sociales y las discusiones virtuales, esta historia ha generado una reflexión más amplia sobre las responsabilidades que conlleva tener una mascota. La tragedia ha suscitado preguntas sobre la sensibilidad de la sociedad hacia los animales, y ha urgido a una revisión de los protocolos de acción ante situaciones así de lamentables.