TRAS EL INCENDIO DEL AÑO PASADO, REABRIÓ LA SUCURSAL
Elvira en El Bolsón: donde hubo cenizas, ¡hay un local bellísimo!
Según la mitología griega, el ave fénix tenía el poder de regenerarse de sus propias cenizas.
De algún modo, la figura se utiliza como símbolo de resiliencia, es decir, de la capacidad de ciertas personas de renacer frente a situaciones adversas, a no darse por vencido ante un revés.
Y lo cierto es que el logo clásico de Elvira, con el nombre enmarcado en tonalidades anaranjadas, podría sumar un ave fénix, habitualmente representada en dorado y púrpura, porque la firma volvió a levantar una sucursal inmensa en El Bolsón –literalmente– de las cenizas, ya que el año pasado fue consumida por las llamas.
El infortunio ocurrió el martes 26 de diciembre de 2023 por la tarde.
Ver imágenes de aquel momento, aún hoy, causa inquietud.
Bomberos de cara al fuego.
Aunque se desconoce cuál fue el motivo del inicio del fuego, los indicios apuntan a algún tipo de recarga en la línea eléctrica, ya que, aquella vez, se desataron llamas en tres sitios distintos de la localidad al mismo tiempo.
El propietario de la cadena, Jorge Elvira, no lo dudó y, tras enterarse de lo ocurrido, encomendó volver a construir el lugar. “Vamos a levantarnos, por nuestros clientes, por nuestros empleados”, fue la consigna.
En diciembre de 2023, sólo quedaron cenizas.
Con un equipo de trabajo liderado por sus hijos, Agustín y Martín, junto a la dirección técnica de los ingenieros César y Javier Abraham, el local vivió un renacer.

Ingenieros Abraham, a cargo de la reconstrucción.
César, justamente, evocó que, apenas tres días después del incendio, mantuvieron una reunión con Jorge para planificar la recuperación. “Su ejemplo de fortaleza nos dio impulso”, señaló.
Jorge Elvira, feliz en la reapertura.
“Muchos vecinos nos ofrecieron sus ahorros (obviamente, no se los aceptaron), otros ayudaban a sacar escombros, nos traían un café, algo para comer… y también un abrazo que nos daba fuerza cuando ya no la teníamos”, recordó el encargado de la sucursal, Manuel Rivera.
Manuel, el encargado de la sucursal, y un agradecimiento a la comunidad, durante la reapertura.
Justamente, al ver cómo el fuego había arrasado todo, la primera en acudir para ofrecer lo que hiciera falta, en pos de levantar nuevamente al gigante de los electrodomésticos, fue Patricia Vidal, una vecina. Y a ella le encomendaron el corte de cinta para la reapertura. “¿Quién no tiene en su casa algo de Elvira?”, preguntó con una sonrisa, dirigiéndose a quienes aguardaban en la vereda para ingresar.
Momento del corte de cinta.
La familia Elvira, en tanto, agradeció las muestras de cariño de toda la comunidad, así como el esfuerzo que, en su momento, hicieron integrantes del cuerpo de Bomberos Voluntarios y efectivos de la Policía de Río Negro. Y, claro, hubo palabras elogiosas para el equipo de trabajo de la sucursal.
Disfrutando de la inauguración.
El nuevo local es más amplio y luminoso, con dos plantas y alrededor de dos mil quinientos metros cuadrados.
Cabe remarcar que, en ese espacio, a principios del siglo XX, funcionó un recordado almacén de ramos generales.
Y ahora, allí, tras haber sufrido la inclemencia de las llamas, Elvira volvió a levantarse… como un ave fénix.