Las prepagas aumentan en enero: de cuánto será el incremento
Las empresas de medicina prepaga han comenzado a comunicar a sus usuarios los ajustes tarifarios que se implementarán a partir del próximo enero. Estas modificaciones, que en esta ocasión oscilarán entre un 3% y un 3,9% en función del plan, se sitúan una vez más por encima de los índices inflacionarios estimados.
El anuncio no ha estado exento de polémica, ya que ocurre en un contexto complicado para el sector. Recientemente, el Gobierno Nacional denunció a varias empresas por presunta cartelización, agravando aún más un conflicto que se traduce en cuantiosos incrementos para los usuarios finales. La decisión de ajustar nuevamente las tarifas llega justo después de la publicación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) de noviembre, difundido por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).
Mientras que muchas organizaciones esperaban esta información para tomar sus decisiones, algunas empresas, como Medicus, optaron por adelantar las notificaciones sobre los ajustes. Esto ha ocurrido en una semana en la que el Gobierno, mediante su Comisión Nacional de Defensa de la Competencia, ha confirmado la imputación a siete prestadoras por presuntas prácticas anticompetitivas. Tales imputaciones consolidan la sospecha de que se podría estar afectando el libre mercado y dificultando la elección por parte de los consumidores.
Al menos cinco grandes firmas le informaron a sus afiliados cuáles son los nuevos valores de los aranceles correspondientes a enero:
- En enero, las cuotas de las prepagas subirán entre 3% y 3,9%, según la empresa y el plan.
- El alza en los aranceles es “necesaria para garantizar el servicio”.
- En algunos casos, la actualización también aplica a los copagos, de acuerdo con el plan de salud y la empresa.
En 2024, las cuotas acumularon un alza cercano a 121%.
Los voceros de las entidades de medicina prepaga han salido en defensa de los incrementos argumentando que el costo de los insumos médicos y los avances en tecnología sanitaria elevan las partidas presupuestarias por encima del promedio general de precios. Según indican, este sobrecosto hace que sea necesaria una reevaluación constante de las tarifas.