EN LA AGRUPACIÓN DON JUAN PIENSAN EN NAVIDAD
Sufrieron una pérdida que les duele en el alma, pero siguen ayudando
Una familia solidaria.
De ese núcleo surgió la agrupación Don Juan, en beneficio del prójimo.
Los hermanos Marcelo y Manuel González, desde pequeños, observaron cómo sus padres, Blanca y Juan, solían colaborar con los que peor la pasaban. Por ejemplo, gran parte de sus vidas participaron en Caritas.
Con esa educación, en 2021 formaron Don Juan, nombre que, precisamente, fue un homenaje al papá, que había fallecido años atrás.
La mamá, en tanto, que los acompañó siempre, ayudándoles de diverso modo, murió hace algo más de dos meses.
La mujer era querida por todos. Por sus hijos, claro, pero también por aquellos que son asistidos, de alguna u otra forma, por el grupo. Porque Don Juan posee un roperito solidario, en Pasaje Gutiérrez y Mascardi, donde la gente que puede colabora dejando prendas que retiran personas que las precisan.
Además, suelen organizar actividades con el foco puesto en los niños.
Para fechas especiales, recolectan juguetes y golosinas, por ejemplo, y reparten todo entre los más pequeños.
De esa forma, en este momento, están juntando productos con la vista puesta en Navidad.
Lo cierto es que a los hermanos les costó volver a ponerse en acción tras el fallecimiento de Blanca. “Fue un golpe muy duro para nosotros, como agrupación y como familia”, dice Marcelo.
“Ella siempre estaba presente, nos ayudaba mucho. Durante el invierno, daba una mano gigante con las frazadas”, añade, en alusión a las mantas preparadas con ropa que no estaba en condiciones (con retazos de jeans, por ejemplo).
En lo que hace al sentimiento personal, expresa: “Para nosotros, sus hijos, es un momento terrible”.
“Ella y mi viejo fueron personas que le abrieron la puerta a todo el mundo y ayudaron donde pudieron; tenían un corazón enorme”, manifiesta, para luego recalcar: “Estuvimos, estamos y vamos a estar orgullosísimos de nuestros padres”.
“Cuesta continuar, pero sabemos que hay que seguir, porque la vida no cesa”, dice Marcelo, pensando también en las personas que les piden que prosigan.
Don Juan se ha transformado en un espacio de contención para gran cantidad de gente, ya que los hermanos, junto a varias personas que los acompañan, más allá de llevar adelante el roperito y preparar jornadas dedicadas a los niños en fechas especiales, asisten de diverso modo a quienes se encuentran desamparados, tratando de conseguir lo que precisen. Muchas veces, aquellos que solicitan auxilio son ancianos, lo que les toca un poco más el alma. “Sabemos que ocupamos un lugar para ayudar y colaborar”, aprecia Marcelo.
El día escogido para la acción navideña (con visita de Santa Claus incluida) es el 22 de diciembre.
El roperito solidario, además, tras un parate por la pérdida familiar, ha vuelto a funcionar como tal los martes y miércoles, de 17 a 19. Esos días, en los mismos horarios, también pueden pasar quienes deseen dejar juguetes en buen estado, golosinas y productos navideños pensando en la llegada de Papá Noel.
Asimismo, es posible contactarse con los hermanos González vía WhatsApp (2944-517028) o Instagram (Doon.juan.ok).