EL CONFLICTO DESDE EL PUNTO DE VISTA AMBIENTAL
Beletzky y el caso Buenuleo: “Meter casas en ese lugar es provocar la posibilidad de un derrumbe”
Mientras la Justicia analiza el pedido de impugnación presentado por quienes representan legalmente a la comunidad Buenuleo –recurso con el que se pretende evitar el desalojo–, a un tema que desde lo judicial resulta complejo, se ha sumado la cuestión ecológica.
“Nos preocupa que el territorio sea usurpado nuevamente por gente que no cuida la naturaleza y sólo piensa en lo monetario, no en las futuras generaciones”, dijo el lonko (jefe) Ramiro Buenuleo al finalizar la reciente audiencia, a la vez que indicó: “Tenemos el mandato de nuestros ancestros de no habitar ese lugar, por las nacientes del arroyo (Ñireco); vivimos cerca de ese espacio, lo cuidamos, pero no estamos ahí”.

Ramiro Buenuleo (foto Matías Garay).
Desde el Parlamento Mapuche Tehuelche de Río Negro, en tanto, advirtieron: “De prosperar la idea del desalojo de la lof Buenuleo, perjudicaría no solo a la comunidad, sino a gran parte de la ciudad, pues un emprendimiento inmobiliario se quedaría con la naciente del arroyo, además de generar la contaminación del curso de agua”.
La cuestión, cabe recordar, se vincula a un privado que dice haber comprado noventa y dos hectáreas a alguien que, a su vez, las habría adquirido de Antonio Buenuleo, quien falleció en 2014, abuelo de Ramiro.
(Foto: gentileza de Beletzky).
Ahora, ante el debate ambiental, sumó su opinión el exguardaparque y reconocido ecologista Alejandro Beletzky, quien coincide con la visión de los peligros que encierra construir en la zona en disputa, además de considerar que la operación de venta nunca habría sido factible. “La jurisdicción, indudablemente, es de Parques Nacionales”, afirmó Beletzky, para quien “Buenuleo no podía vender esas tierras”.
“Él tenía clarísimo dónde estaba el límite con Parques; contaba con posibilidades de uso, pero no tenía la tenencia”, sostuvo.

Alejandro Beletzky (foto: Matías Garay).
Pero, más allá de esa apreciación, Beletzky se focalizó en la temática ambiental, mostrándose preocupado por las consecuencias que depararía la intervención humana en el espacio en cuestión.
En tal sentido, ubicó el lugar en “la ladera sur del cerro Ventana, camino a las nacientes del arroyo Ñireco”.
“Cualquier desarrollo arriba de la toma de agua implicaría un desastre para Bariloche”, afirmó, e indicó que “se trata de una zona de máxima conservación”, e incluso resaltó que “está pintada de rojo en los mapas del Servicio Geológico Minero Argentino (Segemar)”.
(Foto: gentileza de Beletzky).
Así, expuso que, en ese sitio, hace pocos años, cuando llegó el privado, “se hizo un movimiento de tierra, incluyendo un camino con topadora”.
“Construyeron una casa, desmontaron una ladera… Hay corte de bosque en unos ochocientos metros cuadrados”, comentó, aclarando que eso es “lo que hicieron desde el punto de vista ambiental en ese momento”, para luego augurar una situación aún más comprometida si se continúa con ese tipo de acciones. “Una cosa es un poblador; otra, un grupo de familias… Si ya entraron con topadoras, es fácil imaginar lo que vendrá después”, expresó.
(Foto: gentileza de Beletzky).
Cuando se le consultó sobre los riesgos puntuales a los que se refería, Beletzky precisó: “Toda esa zona es de fácil derrumbe”.
“Si esa ladera se derrumba, ahí el arroyo Ñireco es muy angosto, por lo que puede taponarse y armarse un dique que, al romperse, arrasaría con todo”, añadió.
(Foto: gentileza de Beletzky).
Asimismo, consideró que, para “cualquier cosa” que quieran emprender, “van usar el agua, con las contaminaciones que eso implica”.
Además, apuntó a la intervención sobre el bosque nativo y, sobre todo, hizo hincapié en los peligros de construir allí. “Meter casas en ese lugar es provocar la posibilidad de un derrumbe”, previno.
(Foto: gentileza de Beletzky).