2024-11-25

Búsqueda de Nayelly García Servin: ofrecen recompensa por datos del paradero de la menor y su padrastro prófugo

La investigación apunta a que sería víctima de un delito contra la integridad sexual, por parte de su padrastro.

La preocupación y la movilización social en torno a la desaparición de Nayelly García Servin, una joven de tan solo 15 años, ha generado un notable impacto a lo largo y ancho del país. Desde el pasado 23 de octubre, Nayelly fue vista por última vez en compañía de su padrastro, Juan Ignacio Esteban Apaza, en la localidad de Santa Cruz.

Este evento ha originado una intensa búsqueda y una considerable recompensa de 5 millones de pesos ofrecida por el Gobierno, para aquellos que proporcionen información clave que pueda esclarecer el paradero de Nayelly y facilite la captura de Apaza. 

Las autoridades han recalcado que los datos proporcionados deben proceder de personas que no hayan estado involucradas en los incidentes delictivos. Cada detalle podría ser vital en esta operación que busca brindar un respiro a la familia de Nayelly.

El descubrimiento del vehículo en el que viajaban, hallado en proximidades de la frontera con Bolivia, se ha convertido en una pieza crucial dentro de la investigación. Este hallazgo refuerza las sospechas de que Nayelly podría estar siendo víctima de un delito grave contra su integridad física y emocional—aunque los esfuerzos por encontrarla se están viendo dificultados por el terreno amplio y complejo en el área fronteriza. 

 

 

El dispositivo de búsqueda incluye una detallada descripción física de ambos individuos desaparecidos. Nayelly García Servin, aproximadamente de 1,64 metros de altura y 62 kgs de peso, posee un cabello negro y ondulado a la altura de los hombros y ojos marrones oscuros. Algunos detalles distintivos incluyen una cicatriz prácticamente invisible en la zona abdominal, consecuencia de la extracción de un lunar, y un pequeño lunar en el lado inferior de la nariz. 

 

Orden de captura

 

Por otro lado, Juan Ignacio Esteban Apaza, el hombre señalado, de 32 años, es descrito como robusto, con aproximadamente 1,68 metros de altura. Al igual que Nayelly, sus ojos son de color marrón, y su cabello es negro, aunque mantiene un estilo corto. Su tez es trigueña y, notablemente, no posee tatuajes.

 

 

Apaza tiene una orden de captura internacional vigente desde octubre del año apostado siguiente al suceso inicial, concretada tras emitirse una alerta de Interpol motivada por su ausencia inexplicada junto a la joven.

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