CONGRESO NACIONAL
El radicalismo disidente presiona por el presupuesto: "Repudiamos el sometimiento a los gobernadores"
El debate por el Presupuesto 2025 continúa generando controversia en la esfera legislativa argentina. En una reciente conferencia de prensa, miembros del bloque más opositor al Gobierno dentro de la Unión Cívica Radical (UCR), conocido como Democracia para Siempre, reiteraron su solicitud de prórroga de las sesiones ordinarias del Congreso hasta fin de diciembre. La intención de esta prórroga es permitir un tratamiento más profundo de varias leyes, incluida la clave ficha limpia y el tan esperado proyecto de presupuesto para el próximo año.
Pablo Juliano, líder del bloque Democracia para Siempre, expresó su preocupación por lo que describe como "la Argentina al margen de la ley". Juliano protestó vehementemente contra la decisión de extender el presupuesto actual por un segundo año consecutivo, considerándolo un "cheque en blanco" para el Poder Ejecutivo. Esta extensión se produce a solo diez días del cierre del año parlamentario, alarmando a aquellos que demandan una mayor transparencia y control legislativo sobre las finanzas del país.
Desde el bloque señalaron que la legislatura debería servir como eco de los esfuerzos ciudadanos, reflejando sus inquietudes y aspiraciones. Fernando Carbajal, otro reconocido miembro de la misma bancada, subrayó la necesidad de convocar a reuniones para discutir intensamente el presupuesto, la legislación de DNU y otras propuestas de gran relevancia antes de que llegue a su fin este ciclo de sesiones.
Por su parte, la diputada Danya Tavela hizo un llamado a prevenir cualquier acto que pueda desfinanciar provincias o empobrecer más a jubilados y universidades. Manes, enfatizando la alianza política entre Cristina Kirchner y Javier Milei, urgió a la población a estar alerta a las conductas autoritarias del presidente.
Entre todos estos desarrollos, la cuestión central sigue siendo el Presupuesto 2025. Existen preocupaciones fundadas sobre si el Gobierno central planea concesionar a las provincias para ganar su apoyo. Sin embargo, voces críticas cuestionan si esas concesiones serán una auténtica solución o simplemente una táctica para silenciar el creciente descontento, especialmente en un año con fuertes intereses electorales.