2024-11-19

EL AVE YA SE RECUPERA

Dos vecinas de Bariloche protagonizaron el conmovedor rescate de un carancho herido

En medio de la cotidianidad de un día cualquiera en Bariloche, Elena Henríquez protagonizó una historia que caló profundo en su persona. Lo que parecía un regreso tranquilo a casa, se transformó en una experiencia de conexión y empatía con la naturaleza. Mientras regresaba a casa tras pasar una tarde con su madre, sobrino y hermana, notó algo inusual al otro lado de la calle: un carancho herido.

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"Su presencia me llamó la atención, y sin pensarlo, crucé la calle para acercarme", contó Elena. Sin embargo, el rescate no fue sencillo. "En su miedo y desesperación, el carancho pensaba que yo iba a hacerle daño. Se metía entre los autos, que casi lo atropellaban, y a mí también… Los chimangos revoloteaban sobre él, mientras los perros se acercaban, aumentando el peligro por donde se lo mirara”, relató.

La escena no pasó desapercibida para los curiosos, pero ninguno se acercó a ayudar. "Sabía que debía ayudar. Con cuidado y paciencia, logré acercarme lo suficiente para capturarlo. En ese momento, cerró los ojos resignado, como si aceptara su destino. Pero luego, en un gesto que me tocó el corazón, me miró profundamente. Su mirada fue un llamado a la empatía, un reconocimiento de mi humanidad y su propia vulnerabilidad".

Esa conexión, explicó, fue más allá de las palabras. "La mirada del ave me recordó que la verdadera comunicación no requiere lenguaje, sino presencia y empatía. La experiencia me llevó a reflexionar sobre la condición humana y nuestra relación con la naturaleza. ¿No somos todos vulnerables y frágiles, como el carancho herido? ¿No necesitamos todos compasión y amor?".

Afortunadamente, una joven llamada Karina Carrasquedo que regresaba a su casa decidió intervenir. "Ella fue la única que me ayudó. Luego de una larga espera en la que nadie vino a socorrer al pobre carancho, decidió llamar a su mamá, quien vino con una manta y una caja. Entre las tres lo envolvimos con cuidado y ella se lo llevó a su casa, donde hará la recuperación necesaria", relató Elena.

El carancho, luego de que lo atendiera un veterinario particular (Elena y Karina informaron a El Cordillerano que no obtuvieron respuesta de Fauna ni de Parques) ahora se recupera bajo el cuidado del conocido guardaparques retirado, Alejandro Beletzky. El carancho se encuentra en la naturaleza, junto a otras aves y se mantiene bajo cuidado y recuperándose. 

Elena cerró el día reflexionando sobre la experiencia mientras regresaba en el colectivo 51. "Este momento me recordó que la compasión y la empatía son fuerzas poderosas que nos conectan, no solo entre humanos, sino con todas las criaturas que comparten este mundo con nosotros".

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