TRADICIÓN ITALIANA
La receta perfecta de Tiramisú que ganó un concurso internacional
El tiramisú, un postre que ha conquistado paladares a lo largo y ancho del mundo, tiene sus orígenes en la bella Italia. Este delicioso dulce se prepara siguiendo diversas recetas, pero en un mundo lleno de variaciones modernas, surge una versión que busca recuperar la autenticidad de su esencia original.
En el corazón de la mística Venecia, durante una concurrida edición del Tiramisú World Cup, Susan la arquitecta de Salzano, Nadia Ceoldo, se alza victoriosa con una receta que limita a los ingredientes esenciales y prescinde del alcohol. Su enfoque tradicional le valió el primer lugar en esta prestigiosa competencia internacional.
Para los amantes de este postre celestial, Ceoldo comparte su receta ganadora. El éxito de este tiramisú descansa sobre una base sólida de ingredientes de alta calidad y un proceso de preparación cuidadoso que respeta las técnicas italianas clásicas e intemporales.
La receta del Tiramisú campeón del mundo
Ingredientes:
40 g de yemas de huevos
50 g de azúcar
250 g de queso mascarpone
bizcochos de soletilla
café ya preparado
cacao amargo (puro)
Preparación:
Para empezar, batimos (a mano o con algún artefacto eléctrico) el azúcar y las yemas hasta que quede como una crema ligera y esponjosa. Luego, añadimos mascarpone y volvemos a batir hasta que esté perfectamente incorporado.
En el próximo paso, cortamos los bizcochos de soletilla para que podamos cubrir el fondo con un cortapastas o aro de emplatar (en caso de que lo hagas individual). A su vez, también vamos a empapar los bizcochos con café, pero sin mojarlos demasiado.
Extendemos una capa generosa de la crema de mascarpone y continuamos con la segunda capa, repitiendo el orden de los ingredientes mencionados. Para terminar, en la última parte utilizaremos una manga pasteleara y una boquilla de gota para colocar la crema.
En la decoración vamos a poner una plantilla encima de todo el plato y la cubrimos con cacao tamizado. Retiramos la plantilla y luego, con mucho cuidado, el cortapastas o aro.
El resultado es un tiramisú que no solo deleita el paladar, sino que también alegra la mirada con su fina decoración. Con cada cucharada, uno puede imaginar las angostas callejuelas venecianas y el aire vibrante de una ciudad rica en historia y cultura culinaria. La receta de Nadia Ceoldo, simple en su complejidad, recuerda que los placeres más genuinos a menudo residen en la autenticidad de lo tradicional.