TURISMO SOSTENIBLE
El rumbo que debe tomar el sector hotelero gastronómico a raíz del cambio climático
Los conceptos sobre turismo sostenible fueron vertidos en el marco del programa FEHGRA Educa, organizado en colaboración con la Universidad Siglo 21, donde se llevó a cabo una charla a mediados de octubre último denominada 'Encuentros Virtuales'. Alli se abordó la relevancia del turismo sostenible como motor de cambio y el desarrollo en el sector hotelero y gastronómico. De la reunión participó la dirigente barilochense Belén García Bertone, responsable del Departamento de Capacitación y Formación Profesional de FEHGRA.
En dicha oportunidad, el profesor Bruno Rossi, licenciado en Administración Hotelera, habló sobre el impacto del cambio climático en el turismo, las estrategias de sostenibilidad, el diseño y gestión de infraestructuras sostenibles, y la identificación de nuevas tecnologías y prácticas en el turismo sostenible.
El profesional se refirió a casos puntuales de Argentina, como crisis hídricas, con sequías prolongadas en el Noroeste; derretimiento de glaciares, como el retroceso del Viedma que afectó la navegación y el trekking; el aumento del nivel del mar y la erosión costera, como en las localidades de Mar del Tuyú y Santa Teresita; y los incendios forestales, por ejemplo, en las sierras de Córdoba, producto de sequías y altas temperaturas. Y se refirió a un hecho concreto: el turismo tiene plenamente en cuenta las repercusiones actuales y futuras, económicas, sociales y medioambientales para satisfacer las necesidades de los visitantes, de la industria, del entorno y de las comunidades anfitrionas.
Herramientas y recomendaciones
En línea con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), la charla hizo hincapié en la importancia de promover un turismo inclusivo, que respeta y potencia la cultura y las comunidades locales, integrando a las poblaciones en los beneficios del desarrollo turístico. De esta manera, las empresas sostenibles no solo son responsables desde el punto de vista ambiental, sino también desde una perspectiva social y económica, contribuyendo al bienestar de las personas y el entorno en el que operan.
Habló sobre el Movimiento B, un fenómeno global de personas que utilizan las empresas como una fuerza para el bien de las personas y el planeta, observan los impactos negativos y buscan equidad, con la visión de un mundo inclusivo y regenerativo, con la mejora de las empresas a través de estándares de calidad. Y se refirió a distintos programas para certificar normas y adoptar directrices. Mencionó a las señaléticas ambientales, que busca concientizar a los visitantes, con políticas de sustitución de toallas o de sábanas, el uso de aire acondicionado, o el manejo de residuos.
Las recomendaciones
• Adaptar enfoques globales en contextos locales. Las empresas y los destinos turísticos deben conservar la identidad cultural, natural y social de las comunidades receptoras, al tiempo que satisfagan las expectativas de los turistas globales.
• Avanzar con la economía circular. Buscar maximizar la reutilización y regeneración de recursos, minimizando el impacto ambiente y reduciendo el desperdicio.
• Optar por la trazabilidad inversa. Analizar la cadena de valor desde el consumo hasta el origen de los recursos. Las empresas turísticas pueden identificar el impacto ambiental y social de cada etapa del proceso, desde el consumo de alimentos locales hasta el uso de productos sostenibles.
También es importante que todo el equipo de trabajo de los establecimientos tenga el mismo compromiso.
Para el futuro
• Construcciones desde cero: El diseño debe aprovechar las condiciones naturales para reducir el consumo energético. Se deben emplear materiales reciclados, locales y no contaminantes. Se debe incorporar sistemas de energía renovable para disminuir el uso de combustibles fósiles.
• Turismo regenerativo: Por medio de plataformas de gestión ambiental y aplicaciones que comprometen a los turistas en iniciativas de conservación, los destinos pueden fomentar prácticas que regeneren el entorno. Así el turismo se convierte en motor de cambio positivo, donde cada visitante contribuye activamente en la recuperación y enriquecimiento del destino, asegurando un futuro transformador y sostenible.
• Inteligencia Artificial. La IA impulsa la sostenibilidad al optimizar el uso de recursos, ayudar a reducir desperdicios, mejorar la eficiencia energética y facilitar la toma de decisiones ecológicas basadas en datos, y de esta forma ayuda a las empresas a minimizar su impacto ambiental. También avisa que es necesario tener en cuenta que su uso puede generar un alto consumo energético en los centros de datos y aumentar la desigualdad al depender de tecnología avanzada, lo que puede limitar la accesibilidad en ciertos contextos.
Durante el encuentro, se compartieron recomendaciones y consejos prácticos para que los empresarios puedan adaptar sus negocios a las nuevas demandas de sostenibilidad y enfrentar los desafíos derivados del cambio climático.