Derrumbe en Gesell: el testimonio de la única sobreviviente hasta ahora
En un hecho que ha conmocionado a la comunidad de Villa Gesell y ha sido objeto de atención en toda la región, María Josefa Bonazza, una mujer de 79 años, fue rescatada milagrosamente de los escombros tras el derrumbe de un edificio. Este lamentable suceso, ocurrido en las primeras horas del día, dejó una estela de dolor y pérdidas, cobrándose la vida de al menos siete personas.
La historia de María Josefa se destaca no solo por su tenacidad y entereza, sino también por la increíble forma en que logró alertar a los rescatistas de su presencia bajo los escombros. Utilizando el simple pero efectivo código Morse, María pudo enviar señales de socorro, 'S.O.S', lo que permitió a los equipos de rescate localizarla a tiempo. "Todo el mundo tiene que saber cómo hacerlo, hay personas que ignoran cuán esencial puede ser este simple conocimiento", afirmó María desde su habitación en el Hospital Fossati de Balcarce, donde se recupera de una pequeña fractura en su brazo derecho.
La tragedia no fue menos implacable con su esposo, Federico Ciocchini, un reconocido artista plástico de Balcarce. Federico, de 84 años, fue una de las víctimas fatales del derrumbe. María, con visible emoción, recuerda sus últimos momentos compartidos al afirmar que el fallecimiento de su esposo fue instantáneo, llevándolo de su lado de una forma inesperada.
Durante las horas que pasó atrapada, María se aferró a su calma interna, una habilidad que atribuye a su práctica de yoga, para resistir las duras condiciones bajo los escombros. En sus propias palabras, "El control de la respiración y la paz mental que el yoga me ha enseñado, me ayudaron a mantenerme enfocada."