Quién es Gerardo Werthein, el nuevo ministro de Relaciones Exteriores
Gerardo Werthein ha asumido el cargo de Ministro de Relaciones Exteriores, luego del abrupto despido de Diana Mondino. Esta decisión sobrevino después de la controversia generada por el apoyo argentino a la revocación del embargo a Cuba en la ONU, un giro que sacudió las esferas diplomáticas y políticas.
Con un perfil multifacético, Werthein no es ajeno al ámbito de las relaciones internacionales. Previamente había sido designado embajador en Estados Unidos, un cargo que ocupó desde mayo de 2024. Es así que ya tenía una posición clave en las relaciones bilaterales entre la Argentina y el país norteamericano, así como en las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional.
Nacido el 3 de diciembre de 1955 en Buenos Aires, Werthein se formó como médico veterinario, pero su trayectoria lo llevó a puestos destacados en el mundo corporativo y deportivo. Pertenece a la influyente familia Werthein, cuyo conglomerado empresarial ha impactado sectores diversos, desde tecnología hasta desarrollo inmobiliario. Este bagaje le ha brindado un enfoque global y comprensivo ante los desafíos del cargo que ahora ostenta.
Durante su carrera se destacó como vicepresidente de Telecom, hasta su venta en 2017. También fue presidente del Comité Olímpico Argentino entre 2009 y 2021, donde impulsó importantes reformas y la creación del Ente Nacional de Alto Rendimiento Deportivo (ENARD), asegurando el avance del deporte de alto rendimiento en el país.
En 2011, fue designado miembro del Comité Olímpico Internacional (COI) y actualmente integra su Comité Ejecutivo, además de ostentar los cargos de presidente de la Junta Directiva de Olympic Broadcasting Services, presidente de la Comisión Digital y Tecnología del COI, miembro de la Comisión de Coordinación de los Juegos Olímpicos París 2024 y de la Comisión de Coordinación de los Juegos Olímpicos Los Ángeles 2028.
Werthein asume el cargo de canciller en un momento crítico para la política exterior argentina. Con una convulsa situación global y el imperativo de recalibrar las políticas con las principales potencias del mundo, se enfrenta al reto de redefinir no solo la imagen de Argentina en el escenario internacional, sino sus intereses y colaboraciones estratégicas.