MEDIOAMBIENTE
La ONU y la preocupación por ningún avance en mitigar el calentamiento global
El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) ha lanzado una advertencia crítica que pone en manifiesto la urgencia de abordar la crisis climática. La ONU ha indicado que el progreso hacia la mitigación del calentamiento global se ha estancado, haciendo sonar la alarma de que se necesita una "movilización mundial" sin precedentes para evitar un calentamiento catastrófico superior a los 1,5 °C.
El último informe del PNUMA, publicado como antesala a la COP29 en Azerbaiyán, expone un futuro desalentador si no se intensifican los esfuerzos globales. Actualmente, el planeta se encuentra en un camino que podría aumentar las temperaturas globales entre 2,6 y 3,1 °C para el final del siglo XXI si se mantiene la inercia actual. Un aumento de esta magnitud tendría consecuencias severas, no solo para los ecosistemas del planeta, sino también para la vida humana y las economías globales.
Inger Andersen, la directora ejecutiva del PNUMA, advirtió con franqueza: “Necesitamos una movilización mundial a una escala y a un ritmo nunca vistos”, instando a una acción inmediata para salvar el objetivo crítico de mantener el calentamiento por debajo de 1,5 °C. La próxima cumbre climática, COP29, se presenta como una oportunidad crucial para realinear los compromisos internacionales con estos objetivos fundamentales.
El Acuerdo de París, establecido en 2015, establece metas ambiciosas para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, y el informe actual destaca la necesidad urgente de un recorte del 42% en estas emisiones para 2030 y un 57% para 2035. Andersen, dirigiéndose a las naciones de todo el mundo, afirmó con vehemencia la necesidad de utilizar el foro de la COP29 en Bakú para revitalizar y aumentar las acciones climáticas inmediatas.
Los líderes mundiales y las partes interesadas no solo se enfrentan a criticismo por fracasos pasados, sino que también se les presenta una oportunidad: revertir la inminente crisis climática todavía es viable técnicamente, según subraya el PNUMA. El informe calcula que hay potencial para reducir hasta 31 gigatoneladas de CO2 para 2030, un significativo 52% de las emisiones anuales actuales.
Esto reitera la responsabilidad colectiva global, especialmente de las economías más grandes agrupadas en el G20, que concentran la mayor parte de las emisiones globales. La adopción acelerada de energía solar y eólica, junto a medidas de eficiencia energética y transición de combustibles fósiles, son cruciales para alcanzar estas reducciones.
Finalmente, el informe también considera las posibilidades de mantener el calentamiento bajo el umbral de los 2°C, para lo cual sería necesario reducir las emisiones en 28% para 2030. La llamada a la acción es evidente: con urgencia y determinación se puede redefinir un rumbo sostenible para el planeta.