YENNY Y LAS RECOMENDACIONES DE MACO ZALDÍVAR
Un encuentro literario pensado para descubrir cuál es el libro adecuado para mamá
Ante la proximidad del Día de la Madre, le difusora de libros Maco Zaldívar estará en la sucursal barilochense de Yenny, en San Martín 189, el miércoles a las 18, brindando diversas alternativas para escoger textos destinados a las mamás.
Maco empezó a recomendar libros por Internet como un hobby.
Era 2018 cuando, en Instagram, nació el espacio @loleoono.
En un principio, Maco estaba acompañada por la escritora Carlota del Campo, quien luego, por la intensidad de la labor en una de sus obras, no pudo continuar, pero Zaldívar siguió, superando en la actualidad los ocho mil seguidores.
“Leyendo, soy insaciable”, remarca Maco al referirse a su “manía”.
Para que se comprenda hasta dónde llega su pasión, cuenta que, en lo que va del año, lleva leídos ciento seis libros.
Ella se define como “ecléctica”, es decir que lee de todo, lo cual redunda en una amplitud de criterios interesante a la hora de recomendar, pero, a la vez, reconoce que, por gusto personal, suele inclinarse por el género histórico. Asimismo, cuenta con algunos autores favoritos. De tal forma, entre sus predilectos, menciona a Santa Montefiore (“¡La amo!”, exclama, para exponer su admiración por la británica), Cristina Bajo, Julia Navarro, Idelfonso Falcones, Fernando Aramburu y Arturo Pérez-Reverte.
En cualquier caso, ese respeto no se traduce en halagos incondicionales. Por ejemplo, al referirse al libro “El italiano”, de Pérez-Reverte, dice que lo encontró “inflado”.
“Soy sincera, digo lo que me parece, y la gente lo valora mucho”, resalta. Por eso, remarca que una de las gratificaciones que obtiene tiene que ver con la gente que le dice: “Tus recomendaciones no me defraudan, lo que decís es certero”.
Maco, con paisaje patagónico de fondo.
Maco, al hablar de los orígenes de su amor por las letras, se remonta a la infancia, ya que señala que es algo que la acompaña desde muy pequeña. “Mis padres leían mucho; en mi casa había biblioteca”, expresa.
Al bucear en sus recuerdos, dice: “Me encantaban los libros de aventura, como los de Emilio Salgari”, y, claro, menciona al personaje emblemático que el escritor y marinero italiano hizo deambular por varias de sus novelas, Sandokán.
Asimismo, Maco evoca una novela que considera que la marcó especialmente. Se trata de “Aires nuevos en Buenos Aires”, incluida en la colección Robin Hood. La define como “histórica y romántica”, y rememora que estaba ambientada en la época de las invasiones inglesas. “Me gusta mucho todo lo que tiene que ver con la historia, y creo que ese libro fue muy importante.
Además, devela que, “como toda niña que se precie de romántica”, leía a Louisa May Alcott, la autora del clásico “Mujercitas”.

Yenny está destacando por la propuestas que presenta en Bariloche.
En cuanto a la charla que desarrollará en Bariloche, Maco explica que tuvo en cuenta “diferentes géneros”.
“Hay madres a las que les gustan las novelas, otras prefieren los libros de autoayuda… Por ejemplo, en este momento está muy de moda lo que tiene que ver con las constelaciones. Frente a todo eso, armé un abanico de opciones”, manifiesta.
“Me voy a basar en la pregunta: ‘¿Qué le podemos regalar a mamá?’”, informa.
Así, a modo de adelanto, cuenta que, probablemente, entre las recomendaciones destinadas a las madres, figure “La memoria del mal”, de Camucha Escobar.
Curiosamente, más allá de su gusto por la literatura, Maco nunca pensó en escribir un libro... hasta ahora.
Más allá de su gusto por las letras, cuando se le consulta si alguna vez pensó en escribir, contesta con un rotundo “no”. Explica que, por el momento, no ha sentido esa necesidad, y califica su labor como de “difusora de la lectura”, lo que la hace sentir “una evangelizadora de los libros”.
También lleva adelante diversos clubs de lectura, algo que, en la Argentina, hasta hace no tanto, resultaba poco común, pero que, según indica Maco, a partir de la pandemia comenzó a florecer en forma virtual.
Ella, en la actualidad, tiene varios, tanto virtuales como presenciales.
Básicamente, se trata de grupos de personas que leen una misma obra y luego la comentan e intercambian apreciaciones.
“Leer, antes, era un acto independiente; ahora se volvió comunitario”, afirma, y opina: “Resulta muy bueno, en un club de lectura, poder dar distintas opiniones, porque no todos pensamos lo mismo acerca de un personaje, por ejemplo”. Incluso dice que, en ocasiones, participan los propios autores, “lo que enriquece los encuentros”, y cita como ejemplo las recientes intervenciones por videoconferencia de la escritora chilena Francisca Solar, a partir de su obra “El buzón de las impuras”, y de la española Cristina Morató, por el libro “Reinas de leyenda”.
En definitiva, Maco vive la vida como un libro en el que se descubre una aventura nueva cada vez que se pasa la página. Por eso, asevera: “Para mí, la literatura es viajar y soñar”.