2024-10-09

AGRUPACIÓN QUE INTEGRA RUBEN PABLOS

Veteranos de guerra señalan una “decadencia infinita” de la clase política

Desde una agrupación denominada La Malvinidad, integrada entre otros por excombatientes de distintas partes del país –incluido el titular de la Dirección de Veteranos de Guerra de Río Negro, Ruben Pablos–, expresaron repudio ante recientes actitudes gubernamentales y apuntaron a: “La decadencia infinita de nuestra clase política”.

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De tal forma, quienes conforman el grupo, al que definen como un espacio de reflexión, aludieron a tres episodios.

En primer término, mencionaron la exposición del presidente Javier Milei en la Asamblea General de Naciones Unidas, donde, señalaron, el mandatario “no hizo mención al reclamo sobre los territorios usurpados por el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte en las islas Malvinas y espacios marítimos e insulares circundantes”. 

“Se trata de un hecho inédito en la historia de la diplomacia argentina. En su lugar, el presidente reiteró su alineamiento incondicional con lo que llama el ‘mundo libre’ y con su brazo político militar de la OTAN, bloque integrado por la potencia ocupante de las islas y sus principales aliados”, advirtieron.

“Creemos que la postura presidencial es una afrenta a quienes combatimos en 1982 y no expresa en lo más mínimo el sentimiento de la inmensa mayoría de nuestros compatriotas”, consideraron desde La Malvinidad.

Luego, apuntaron a la reunión entre la canciller Diana Mondino con el ministro británico de Asuntos Exteriores, David Lammy. “El contenido de lo acordado puede ser calificado sin exageración como un traje a medida del usurpador británico. Ofrece todo sin pedir nada a cambio”, manifestaron, detallando que se dio el visto positivo a “la ruta aérea San Pablo-Córdoba-Malvinas para facilitar la conectividad de la isla”.

“La totalidad de las organizaciones de veteranos de guerra que se pronunciaron sobre el documento lo hicieron en oposición, a excepción de la Comisión de Familiares de Caídos en Malvinas e Islas del Atlántico Sur, presidida por la diputada libertaria María Fernanda Araujo, que solo aludió al ‘factor humanitario’ usado tramposamente como coartada por la propaganda británica para suavizar la escandalosa sumisión de nuestra Cancillería”, resaltaron.

“Tan gravoso para los intereses nacionales es lo acordado que la propia vicepresidenta Victoria Villarruel salió a repudiar el comunicado conjunto pocas horas después marcando distancias con el gobierno que integra”, añadieron quienes conforman La Malvinidad.

Asimismo, en la agrupación que integra Pablos aludieron a la “postración espiritual que aqueja a un sector importante tanto del oficialismo como de la oposición”, en referencia a lo que ocurrió en la reunión del “Grupo Parlamentario de Amistad y Cooperación Internacional con el Reino Unido de la Gran Bretaña e Irlanda del Norte (GAP), conformado por legisladores oficialistas y opositores, con la embajadora británica Kirsty Hayes”. En tal sentido, expusieron: “Luego del tratamiento de los temas previstos en la agenda, al momento de la fotografía final, la diputada Agustina Propato exhibió una remera con nuestras islas grabadas. Una de las millones que se ven cotidianamente en cualquier ciudad o pueblo de nuestro país. Frente a ‘tamaña ofensa’, la embajadora exigió a nuestra representante que se quite la remera o, de lo contrario, se retiraría de la foto, a lo que la diputada se negó enfáticamente”. 

Y continuaron: “Hasta aquí nada debería sorprendernos: la representante del país usurpador defiende su política colonial y la representante del país usurpado expone su reclamo. Todo en su lugar natural. Lo escandaloso ocurrió luego. Un diputado argentino, Martín Tetaz, con la mirada de aprobación de otros legisladores allí presentes, se comportó como un fiel servidor de la embajadora británica y le solicitó a la diputada Propato que cumpla con la humillante exigencia. El episodio podría resultar trivial pero lo rescatamos pues revela el estado psicológico que domina a buena parte de la clase política argentina en materia de obsecuencia material y espiritual frente al poder que saquea nuestros recursos y nos pretende dóciles y pasivos”. 

De tal forma, rechazaron “la existencia misma de un Grupo de Amistad Parlamentaria con legisladores de la potencia ocupante”

“Es necesario recordar que la República Argentina no tiene una ‘controversia’ o ‘diferendo’ territorial con el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte. Tiene una porción de su territorio amputado por una potencia colonial que sostiene su ocupación ilegal a partir de una base militar equipada con lo más avanzado de la tecnología destructiva de esta época”, recalcaron.

A la vez, señalaron que “la embajadora del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, con su actitud y palabras contra la diputada Propato, ha incurrido en dos faltas”, y citaron la “intromisión en los asuntos internos de los países” y un “exceso de sus funciones y atribuciones”.

Además, sostuvieron: “Ante tanta preocupación expresada por los legisladores –en clara actitud de alineamiento con la posición de la embajadora del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte–, hacemos público que las autoridades de facto que administran las Islas Malvinas obligan a los ciudadanos argentinos procedentes del territorio continental, al arribar al aeropuerto de Monte Agradable, a ‘cumplir con directrices’, tales como ‘no ondear o mostrar banderas argentinas’ –‘por favor no lo haga para así evitar inconvenientes o molestias innecesarias’–. También, en un folleto que es entregado sólo a ciudadanos argentinos al ingresar al aeropuerto, agregan: ‘Es probable que el delito de daños causado por la escritura o pintada de nombres u otros grafitos o el pegar carteles o placas en áreas de montañas conduzca al enjuiciamiento según las leyes de las Islas Falklands’. Es decir no sólo se arrogan un derecho no contemplado en la legislación de ningún país del mundo (el de prohibir y sancionar el despliegue en banderas o indumentarias de los colores de una nación), sino que además amenazan con someter a juicio a quien porte una remera de la selección argentina, una bandera o deje un grafito en alguna roca de las montañas de las Islas Malvinas”.

“Nuestro repudio ante tanta vergüenza, ante tanta humillación consentida que ofende a nuestra historia y la memoria de nuestros caídos en 1982”, concluyeron.

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