PRESIDENTA DE LA ASOCIACIÓN ARGENTINA DE ASTRONOMÍA
Eclipse, desfinanciamiento del Conicet y marcha universitaria
Hoy -miércoles- se producirá un eclipse anular, aunque en Bariloche se podrá ver sólo de forma parcial.
Comenzará a las 15.59 y se extenderá hasta las 18.44. El punto máximo de ocultamiento será a las 17.26.

Hay quienes determinan que el primer registro de un eclipse de este tipo proviene del 30 de octubre de 1207 antes de Cristo, en la antigua Canaán.
El dato parte de un pasaje bíblico.
En el Libro de Josué, perteneciente al Antiguo Testamento, figura un pedido elevado a Yavé (Dios) que dice: “Detente, sol, en Gabaón, y tú, luna, en el valle e Ayalón”.
El texto continúa: “Y el sol de detuvo y la luna se paró hasta que el pueblo hubo tomado desquite de sus enemigos. Así está escrito en el Libro del Justo. El sol se detuvo en medio del cielo y no se apresuró a ponerse casi un día entero”.
En un artículo publicado en 2017, el científico Colin Humphreys, investigador de la Universidad de Cambridge, y el astrofísico Graeme Waddington, de la Universidad de Oxford, relacionaron las palabras bíblicas con un eclipse anular.
Resulta al menos curioso que estudiosos de tal calibre remitan a un libro sagrado para vincularlo con un fenómeno físico. Igualmente, no fue lo único sobre lo que han escrito estos profesionales en relación a ciencia y religión. Humphreys, por ejemplo, centró un libro en asegurar que la última cena fue un miércoles, en lugar de un jueves.
Más allá de las obras de estos investigadores, se sabe que, en la antigüedad, solía relacionarse a los eclipses con efectos funestos vinculados a sucesos apocalípticos.
La presidenta de la Asociación Argentina de Astronomía, Mariana Orellana, brinda un baño de desmitificación sobre el asunto: “Un eclipse es un fenómeno astronómico y la influencia viene por el lado de lo cultural, ya que se promueve que la gente lo vea, lo disfrute y lo recuerde, pero no interviene sobre el carácter o la fortuna”, sonríe.
Mariana nació en Bariloche y desde pequeña ha tenido la tendencia a dirigir la vista hacia el cielo. “Me la pasaba mirando para arriba, y todo lo que observaba me daba curiosidad. Por suerte, mi madre me alentó. Para estudiar, viajé a La Plata. Siempre tuve facilidad para las matemáticas y la física, cosas que vienen bien para ser astrónomo. Pude hacer la carrera y ahora ejerzo. Quizá lo más difícil haya sido eso, volver a Bariloche y tratar de trabajar de lo que estudié”, explica.
La astrónoma cumple funciones para el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) en la Universidad Nacional de Río Negro.
Justamente, el miércoles, día en que se producirá el eclipse, se realizará una marcha federal, en reclamo de la decisión presidencial de vetar la Ley de Financiamiento Universitario, normativa tendiente a asegurar un presupuesto para las casas de altos estudios.
En Bariloche, la convocatoria es para caminar, desde Onelli y Moreno, hacia el Centro Cívico, a las 17, por lo que la manifestación coincidirá con el eclipse.
Mariana apoya la protesta y se muestra crítica con el contexto actual.
–¿Cómo observa la situación del Conicet?
–Un poco oscura, como todo lo público.
–¿Aprecia una falta de financiamiento?
–Se nota cada vez más, y preocupa. La gente está viendo qué hacer… Muchos jóvenes, en vez de pedir el ingreso al Conicet en la carrera de investigador, se van del país. Por ejemplo, en lo que hace a los astrónomos, acá nomás, en Chile, los sueldos son muchos mejores.
–¿Advierte un cambio importante en la situación diaria?
–No es que de un día para el otro nos hayamos dado cuenta de que nos faltan cosas, pero ahora, respecto a enero, sí, se nota. Por ejemplo, no hubo convocatorias para volver a financiar proyectos. Este año quedó todo planchado.
Más allá de esos inconvenientes vinculados a lo laboral y las investigaciones astronómicas, Mariana siente un gran amor por lo que hace. Por eso, la cercanía de un eclipse despierta en ella cierta alegría que sólo los que se mueven en esa “órbita” pueden comprender de manera cabal.
Justamente, el sábado, Mariana brindó una charla en la escuela Antu Ruca, en la que dio detalles del fenómeno que se avecina.
En la institución, un puñado de amantes de la astronomía siguió con atención su explicación.
Ante los presentes, Mariana señaló: “Lo del miércoles será un eclipse solar anular, aunque en Bariloche no se verá de ese modo. Para observarlo de esa forma habrá que ir a una zona específica de la provincia de Santa Cruz. Acá será parcial. La luna pasará por delante del sol, sin cubrir más que un porcentaje que, en su punto máximo, será de un setenta por ciento”.
Asimismo, en vista al mal tiempo reinante, calmó a los presentes al indicar que, si bien el pronóstico augura que hoy -miércoles- estará parcialmente nublado, y se sabe que las nubes pueden complicar la contemplación de este tipo de fenómenos, en el horario en que se producirá el eclipse, aparentemente, el cielo se encontrará en gran parte despejado, lo que mejoraría la visión.
En el encuentro, la astrónoma repartió de manera gratuita anteojos para poder ver el eclipse sin que los ojos se dañen.
Y… está bien, de pequeña Mariana se la pasaba mirando al cielo, sentía atracción por los planetas y demás, pero eso, en los chicos, no es algo tan descabellado. Son muchos los niños que permanecen con la vista en las estrellas y, sin embargo, no cursan una carrera como la que ella siguió…
–¿Por qué estudió astronomía?
–Es lo que tenía que hacer –responde, sin dudar, aunque el interlocutor queda perplejo y piensa: “¿Habrá sido cosa de algún eclipse?”.