ONU
Argentina se bajó del Pacto del Futuro de la ONU: "No hay lugar para agendas internacionales totalitarias"
En un movimiento que ha captado la atención mundial, Argentina ha decidido no ser parte del recientemente adoptado Pacto del Futuro de la ONU, citando preocupaciones sobre una "agenda totalitaria".
El presidente Javier Milei tomó la decisión de no sumarse a un convenio que ha sido ampliamente respaldado por la comunidad internacional, incluyendo a los Estados Unidos, Brasil, India, Israel y países de la Unión Europea, entre otros.
El secretario de Culto y Civilización, Nahuel Sotelo, expresó de manera contundente en las redes sociales que "Argentina anuncia la disociación del Pacto del Futuro. En la nueva Argentina no hay lugar para agendas internacionales totalitarias". Su mensaje fue acompañado por una imagen que mostraba a la canciller Diana Mondino formalizando la postura oficial del país.
El Pacto del Futuro, aprobado por 143 de los 193 Estados miembros de la ONU, prevé un ambicioso plan de 56 acciones diseñadas para abordar algunos de los mayores desafíos de nuestro tiempo. Entre los objetivos del pacto se encuentran la promoción de la paz, la lucha contra el cambio climático, la regulación de la inteligencia artificial, así como la erradicación de la pobreza extrema y el hambre. También se busca una mayor igualdad de género, además de reforzar la diplomacia y la protección de los derechos humanos.
Es relevante mencionar que Argentina se ha alineado con un reducido grupo de países que optaron por rechazar la iniciativa, como Irán y Corea del Norte. Esta postura será nuevamente manifestada por el presidente Milei en la próxima Asamblea de Naciones Unidas, donde se espera que aborde su escepticismo sobre la agenda climática, un tema que ha generado controversia global.
El Pacto del Futuro también contempla una reformulación del Consejo de Seguridad de la ONU, con el objetivo de hacerlo "más representativo" y "más eficaz". Esto es en respuesta a la actual parálisis del consejo debido al poder de veto ejercido por Rusia y Estados Unidos.