FERIA PEWTUN EN EL SCUM: HABLÓ LA MACHI
“Hay una semilla que estuvo guardada durante mucho tiempo y ahora vuelve a brotar”
La feria mapuche Pewtun está desarrollando su edición pewü (primavera) de este año en el Salón Cultural de Usos Múltiples (SCUM), ubicado en Moreno y Villegas.
El encuentro se inició el viernes y finalizará hoy -domingo- a las 20.
A modo de lanzamiento, algunas representantes del colectivo indígena mantuvieron un encuentro con periodistas en la sala de prensa municipal.

Encuentro con la prensa, viernes por la mañana (foto: Matías Garay).
Allí, Jésica Millalonco, de la lof Huala We, explicó: “En la génesis de la feria, más allá de la mercantilización de los productos, está la intención del reencuentro”.
Justamente, el término Pewtun, bajo el cual se reúnen los productores mapuches, significa volverse a ver, así como observar para descubrir algo a tiempo, y también mirar el pasado, el presente y el futuro; una cuestión que se vincula a lo individual al igual que a lo colectivo.
El grupo se define como “una herramienta de fortalecimiento y revitalización del ser mapuche”.

La feria mapuche, en su edición primaveral (foto: Eugenia Neme).
Sus integrantes, asimismo, apuntan a “un espacio colectivo de recuperación de saberes y contención para aquellas personas que transitan un proceso de reconocimiento”.
Al respecto, en la presentación formal de la feria, Bibiana Favre, de la comunidad Pilcaniyeu del Limay, consideró: “Muchas veces a las personas les cuesta reconocer que son mapuches”.
“Históricamente, a nuestro pueblo se lo ha puesto en el lugar del malo, del enemigo”, apreció.

Productos exhibidos en el SCUM (foto: Eugenia Neme).
Una característica de la feria es que los productos que se exponen y venden no tienen que ser indefectiblemente representativos de la cultura indígena, pero quienes participan deben ser parte de ella. “La única condición es que la persona se reconozca mapuche, más allá de pertenecer o no a una comunidad; no es necesario que lo que se haga sea netamente mapuche”, explicó Jésica Millalonco.
Bibiana Favre apuntó a los traslados que viven, incluso en la actualidad, los indígenas: “Si se recorren los barrios altos de Bariloche, la mayoría tiene familia en la Línea Sur. Debido al empobrecimiento del campo y el extractivismo, que cada vez es mayor, la gente está migrando a esta ciudad, por eso a la mayoría de los mapuches los encontramos acá”.
Puntualmente, al hablar de extractivismo, sostuvo que “no es sólo algo que tiene que ver con la minería, sino también con la sabiduría”.
“Se llevan conocimiento para lucrar y nos empobrecen cada vez más”, manifestó.
“No está mal que haya gente que difunda nuestra medicina, pero hay que saber de dónde viene. No puede ser que llegue una empresa y se lleve nuestro saber. Tenemos que adueñarnos de lo que nos pertenece, entre ello, el conocimiento”, reflexionó.

Más allá de hablar de la feria, en la sala de prensa municipal expusieron opiniones acerca de la actualidad del pueblo mapuche (foto: Matías Garay).
Por su parte, Fiorella Jones Huala, de la comunidad Huala We y parte del equipo de interculturalidad municipal perteneciente a la Subsecretaría de Acción Social, informó que las personas del pueblo mapuche que tengan cualquier inquietud o requerimiento pueden acercarse los lunes, de 11 a 13, a Rivadavia 530,
Además, recalcó que, más allá del encuentro de estos días en el SCUM, la feria Pewtun permanecerá abierta a diario en el sector de artesanos ubicado detrás, puntualmente en la sala Gabino Tapia, reacondicionada como una especie de ruka (casa mapuche), de martes a sábado, entre las 10 y las 14, y de 15.30 a 19.30.

Atrapasueños, uno de los productos que pueden conseguirse en el SCUM (foto: Eugenia Neme).
Cabe indicar que la oferta de quienes integran Pewtun es variada. Por ejemplo, pueden encontrarse plantas medicinales, semillas, cestería, cosmética natural, cerámica, telar, platería, trabajos en cuero, tejidos e instrumentos musicales.
La primera jornada se hizo hincapié en la cuestión medicinal, con una charla que brindaron Verónica Santos, del proyecto de productos naturales Rayen; la lonko de la lof Huala We, María Isabel Huala; y la machi (autoridad espiritual) Betiana Colhuan, de la comunidad Lafken Winkul Mapu.

Betiana Colhuan y María Isabel Huala.
Hay que indicar que está pautado que en los próximos días (26, 27 y 30 de septiembre) se lleve a cabo el juicio por usurpación de terrenos en Villa Mascardi, que involucra a la Winkul Mapu, y donde una de las personas a quien se juzgará será, precisamente, la machi.
Sin embargo, durante el encuentro en el SCUM, Betiana Colhuan no hizo alusión al tema, más allá de comentar, en una breve presentación, que pertenece “a un territorio actualmente en conflicto”.

Los asistentes hicieron distintas preguntas vinculadas a la medicina ancestral mapuche (foto: Eugenia Neme).
En realidad, lo que hubo fue una conversación con los presentes (una treintena de personas), donde las mujeres mapuches trataron de despejar dudas acerca de lo referido a la medicina indígena, que denominan lawen.
En tal sentido, la machi expuso que la feria servía para “generar respeto y entendimiento”, y valoró el espacio como un sitio tendiente a desarrollar “una apertura hacia gente no mapuche”.

En la feria puede encontrarse una gran variedad de productos (foto: Eugenia Neme).
“Formamos parte de la naturaleza, un brote de la tierra, la cual, para nosotros, es madre y padre”, dijo, para luego expresar: “No somos burbujas flotando sobre la tierra, sino que formamos parte de ella”.
“Cuando perdemos el vínculo espiritual con la tierra se generan enfermedades -precisamente- espirituales, que van aumentando a medida que la persona crece y se va despegando emocional y físicamente del territorio, es decir, cuando pierde su raíz”, argumentó.

La feria, más allá de los productos que se ofrecen, sirve como lugr de encuentro (foto: Eugenia Neme).
A la vez, Betiana Colhuan mencionó que “aquellos mapuches que practicaban sanaciones y curaciones en el pasado eran tratados de brujos y encarcelados”.
“De esa historia venimos”, afirmó, y habló de “un pueblo que resistió un avance genocida”. Así, evocó los tiempos donde se castigaba a quien hablara en mapuzungun (la lengua mapuche) y aseveró: “Nuestra gente fue tan valiente que resistió hasta en silencio”.

Platería mapuche (foto: Eugenia Neme).
Además, advirtió que aquello “que no se pudo transmitir de manera oral, de generación en generación, es tan fuerte que pasa a través del linaje”.
“Hay muchos espíritus que renacen y vuelven a brotar, como las plantas”, indicó, y después analizó: “Es algo que trataron de exterminar, eliminar, y quizá no ven un rastro de ello sobre la tierra, pero hay una semilla que estuvo guardada durante mucho tiempo y ahora vuelve a brotar”.
“Así es el espíritu de machi”, sostuvo.

La machi respondió consultas de los asistentes (foto: Eugenia Neme).