ENCUENTRO DE MOVIMIENTOS POPULARES EN EL VATICANO
Fuerte crítica del Papa a Milei: "En vez de pagar justicia social, pagó el gas pimienta"
El papa Francisco lanzó fuertes críticas hacia el Gobierno por su manejo de una protesta de jubilados en el Congreso. "En vez de pagar justicia social, pagó el gas pimienta, le convenía. Ténganlo en cuenta eso", expresó durante un encuentro con Movimientos Populares en el Vaticano. El Sumo Pontífice dirigió sus señalamientos específicamente hacia el Protocolo Antipiquetes de Patricia Bullrich, utilizado durante la manifestación contra el veto presidencial a una ley de movilidad jubilatoria.
El Papa destacó que, durante la represión ejercida la semana pasada, se empleó gas pimienta de alta calidad de forma indiscriminada. "No tenían derecho a reclamar lo suyo porque eran considerados revoltosos, comunistas y el gobierno se puso firme: pagó gas pimienta en vez de justicia social", resaltó. Su crítica subrayó la ironía de la prioridad gubernamental que favoreció la represión sobre el bienestar social.
Una de las observaciones más agudas de Francisco radicó en calificar la actitud gubernamental como "altanera" y como un reflejo de la falta de compasión. Esta actitud, en su opinión, no solo proviene de las clases más altas, sino que es una tentación extendida en la sociedad contemporánea. Para él, esta indiferencia y desprecio abre la puerta a una escalada de violencia que puede llevar a un conflicto generalizado.
Además del Papa Francisco, otras figuras relevantes participaron en el encuentro, incluyendo a Juan Grabois de la UTEP, y líderes religiosos como Michael Czerny y Peter Turkson. De diferentes continentes, se destacaron también líderes de movimientos sociales: Anuka Thirimadura de La Vía Campesina en Asia, Rose Molokoane de Slum Dwellers International en Africa, y Gloria Morales de Pico Network en Norteamérica. Este conglomerado de voces diversas subrayó la preocupación compartida por la justicia social y los métodos represivos del gobierno.
El discurso del Papa no solo señaló la situación en Argentina sino que puso de manifiesto una problemática global, reflejada en la participación de distintos líderes internacionales. Su llamado a la compasión y a la verdadera justicia social resonó como una advertencia sobre los peligros de las políticas que fortalecen la represión en vez de buscar soluciones a los problemas sociales.