FUE APROBADO EN LA LEGISLATURA EN PRIMERA INSTANCIA
La Cámara de Fuegos Artificiales pide ser convocada en el proyecto de ley que podría dejar sin trabajo a varias familias
La semana pasada se aprobó en primera instancia un proyecto de ley en la Legislatura de Río Negro que, en caso de aprobarse prohibirá toda la pirotecnia en la provincia destruyendo todo el empleo y la actividad legal en Río Negro. Las empresas y comercios deberán cerrar y los trabajadores y trabajadoras quedarán en la calle en los difíciles tiempos que vivimos, remplazados por la riesgosa piratería.
La ley en debate promulga la prohibición de la pirotecnia sonora cuando en realidad toda la pirotecnia genera algún sonido, por lo que prohibiría todos los productos, hasta los lumínicos y los inocentes chaski boom.
En relación a esto, El Cordillerano dialogó con Ezequiel Asquinasi, de la Cámara de Fuegos Artificiales (CAEFA), quien nos contó que "si se aprueba se termina con todo tipo de pirotecnia en la provincia. Es decir se va a prohibir la venta y va a crecer la piratería o la compra en otras provincias vecinas. En relación a la ley, es engañosa o errada por que no nos permite adaptarnos a los requerimientos expuestos. Si estuviese bien redactada prohibiría la pirotecnia de alto impacto sonoro que es la que más daño produce y nosotros podríamos adaptarnos a esas regulaciones".
Sobre esto, Asquinaci amplió diciendo que "desde la Cámara de Fuegos Artificiales impulsamos a los consumidores a comprar productos de bajo impacto sonoro. Lo hacemos con campañas que llevamos adelante desde hace más de cinco años. En caso de que se modifique esto habría una reconversión de la industria y podríamos avanzar comercialmente. Sin embargo, nunca nos convocaron desde la legislatura y vemos que todos opinan pero los que sabemos de verdad nos tenemos que enterar por los medios lo que deciden otros sobre nuestra actividad. Los productos que hacemos están habilitados a nivel nacional, por lo que exigimos participar y que nuestra voz sea tomada en cuenta, porque nunca nos negamos a adaptarnos a las regulaciones convenientes, pero es muy distinto cuando deciden algo sin consultarnos. Esperamos que nos convoquen para dar nuestro punto de vista que también es válido porque detrás hay familias que perderían su trabajo en un momento difícil de nuestro país".
La semana próxima se definirá la suerte de unos trabajadores que siempre se abrieron a un diálogo al que no fueron convocados, pero en el que tienen mucho para aportar.