2024-08-17

"ME AMENAZARON DE MUERTE ADELANTE DE MI HIJO"

Nuevas acusaciones agravan un conflicto vecinal en Virgen Misionera

El conflicto en el barrio Virgen Misionera continúa escalando, ahora con nuevas declaraciones de Damian Sánchez, en respuesta a la denuncia de Alan Tarre, quien había relatado el conflicto tras la supuesta usurpación de su casa y la serie de agresiones que dice haber sufrido desde entonces. Sánchez, por su parte, presenta una versión diferente de los hechos, desmintiendo varias de las acusaciones de Tarre y defendiendo su derecho a la propiedad y a la integridad de su familia.

"En el 2018, junto a mi familia fuimos a alquilar una casa que estaba ubicada en una toma, fuimos a hablar con la junta vecinal para averiguar la situación, pero nos dijeron que si el dueño de la casa se borró, que nos quedemos con la casa", señaló Sánchez, estableciendo que su ocupación de la vivienda tuvo un respaldo comunitario.

Sánchez explica que en 2022, tras una fractura que lo dejó temporalmente incapacitado, fue desalojado de la casa y dejado en la calle junto a sus dos hijos. "Yo estaba esperando prótesis en el hospital y salí a pedir justicia en muletas. Me volví a meter en mi casa y lo saqué", dijo, refiriéndose a Tarre.

La disputa, según Sánchez, se centra en dos terrenos distintos con nomenclaturas diferentes. "Hubo una serie de juicios donde hubo un sobreseimiento, donde yo le entrego la casa y me tomo el terreno lindante a lo que Tarre dice que es su terreno, pero son terrenos distintos, con diferente nomenclatura", aclaró.

En cuanto a la acusación de maltrato animal, Sánchez sostuvo que el perro de Tarre se escapa y va a pelear con el suyo. "Si él quiere que le pague algo por lo del perro, primero tiene que pagar por la pérdida del ojo del mío. En Comisaría 27 se cansaron de tomarme las denuncias", dijo, agregando que ha sido él quien ha sufrido amenazas por parte de Tarre.

Sánchez también relató un incidente ocurrido el 13 de agosto, cuando, según su versión, Tarre lo interceptó con una barreta en la mano, preguntándole "qué hiciste con mi perro". "Yo estando con mi nene de dos años, le dije que si le preocupa su perro, ponga un cerco. Seguido de eso me amenazó de muerte. Ahí me saltó la chaveta y en el enojo le empecé a gritar groserías porque me amenazó de muerte. Sí reconozco que le arrojé piedras la casa, que agradezca que fue una ventana y no sus piernas", expresó, justificando su reacción ante lo que considera una agresión injustificada.

"Soy pacifista, pero no inofensivo. Soy entrenado en batalla, le puedo hacer mucho daño, pero no lo hago y no lo amenazo", insistió Sánchez, subrayando que, a pesar de su capacidad para defenderse, ha optado por no recurrir a la violencia.

Sánchez también denunció daños a su propiedad, acusando a Tarre de haber roto tres metros de cerco durante la contratación de una retroexcavadora para hacer la entrada de su casa en diciembre pasado. "Este tipo va a todos lados a decir que es dueño, pero no presenta nada", criticó.

Finalmente, en referencia a la mediación que ambos llevaron a cabo, Sánchez mencionó que Tarre le exigió 2 millones de pesos, una cifra que él no comprende, ya que afirma que si Tarre quiere reclamar por los daños a su perro, primero debería pagar por la lesión sufrida por el suyo. "Hice uso de la violencia no letal, le hice una técnica inhabilitante a su perro, golpeé o laceré un músculo para perder movilidad y detener la agresión. Los perros estuvieron 20 minutos peleando", concluyó Sánchez.

El conflicto en Virgen Misionera sigue sin resolverse, con ambas partes presentando relatos contradictorios y una tensión que continúa en aumento. 

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