2024-08-15

CALVARIO EN EL VIRGEN MISIONERA

Vecino denuncia que sufre amenazas y que apuñalaron a su perro tras la usurpación de su casa

El barrio Virgen Misionera, se ha convertido en el escenario de un conflicto que ha transformado la vida de uno de sus residentes en una pesadilla. Alan Tarre, vecino de la zona, denuncia que ha vivido un verdadero calvario desde que su hogar fue usurpado en 2023. Aunque logró recuperar su casa, la situación lejos de mejorar, ha empeorado, llevándolo a enfrentar amenazas, agresiones y un ambiente de hostilidad constante.

Lee también: Muerte en Mallín Ahogado: "Nos tienen amedrentados, dormimos abajo de la mesa por los tiros"

“Me usurparon la casa en 2023. La gente que tenía viviendo en mi casa la eché porque ya era demasiado abuso, yo los hospedé para ayudarlos pero me quisieron robar la casa”, relata Tarre, visiblemente afectado por la situación. La pesadilla comenzó cuando, tras recuperar su vivienda, una parte de su terreno fue usurpada nuevamente.

Desde ese momento, la vida de Tarre y su familia se ha visto marcada por el miedo y la violencia. “La fiscal desestima lo que yo digo, poniendo en el mismo nivel el tema de que este tipo que me apuñaló a un perro y lo filmé”, comenta indignado. La situación escaló a tal punto que el vecino decidió llevar el caso a una audiencia de mediación para que luego pase a un juicio, esperando que la justicia tome cartas en el asunto.

El ambiente hostil se evidencia en el día a día de la familia. “Insultan a mi señora, ponen música fuerte, me tiran caca de perro, piedras... Nos insultan y amenazan constantemente”, detalla Tarre. Una de las agresiones más recientes fue la desaparición de su perro, quien fue apuñalado tras la notificación de la mediación. “Me denunciaron a mí, certificaron la rotura del vidrio de mi casa. Es insólito lo que uno tiene que aguantar. Esa noche me amenazaron, y el perro no aparece”, cuenta con tristeza.

Según Tarre, el denunciado llegó al barrio como pareja de una amiga y rápidamente se estableció en su propiedad. “Me alambraron la mitad del terreno y nos sacó a tiros”, denuncia. La situación ha llegado a tal extremo que Tarre asegura que su vida y la de su familia están en peligro.

“Lo tenemos metido en el terreno, me destrozaron la casa, me hacen la vida imposible. La gente del barrio se va dando cuenta, han intentado tomar otras viviendas de la zona”, afirma.

La imagen del acusado con el arma blanca que supuestamente hirió al perro

El próximo lunes, la familia Tarre tendrá una audiencia de mediación, pero la preocupación sigue latente. “Nos vienen usurpando otras casas y mi perro sigue desaparecido. Solo espero que la justicia actúe antes de que sea demasiado tarde”, concluye Tarre, quien según denunció, ve cómo su hogar se convierte cada día más en una zona de conflicto y temor.

Te puede interesar