PONIÉNDOLE COLOR PATAGÓNICO A LA PISTA DE BAILE
Una pareja barilochense participará del Mundial de Tango
Tras haber llegado a las instancias finales de las preliminares que se llevaron a cabo en Puerto Madryn, donde quedaron en el top five del espacio dedicado a los no profesionales, Marcela Medaglia y Carlos Roch ponen rumbo, desde Bariloche, a Buenos Aires, donde serán parte –como aficionados– del Festival y Mundial de Tango, que se extenderá hasta el 27 de agosto.
Así, con la vista puesta en el certamen en tierra porteña, recuerdan el paso gratificante por la ciudad de las ballenas: “Lo de Puerto Madryn fue inolvidable, una experiencia excelente”, remarca Carlos, aludiendo al sentimiento de camaradería que reinó entre los participantes que acudieron desde diversas localidades patagónicas.
Debe destacarse que la pareja no hace tanto que está dando pasos en la pista… En realidad, el camino como bailarines se inició alrededor de un año y medio atrás, cuando él, retirado de la actividad militar (participó en misiones de paz en los Balcanes y en Chipre, como casco azul), le dio el gusto a su esposa… “Se trataba de una inquietud de Marcela, que siempre quiso cumplir con el desafío de colocarse los zapatos para bailar tango, porque era algo que le venía desde familia”, dice Carlos.
Igualmente, hay que aclarar que, para él, no se trató de un sacrificio. El asunto también le gustaba, pero, con su actividad diaria (en los últimos años, en la Escuela Militar de Montaña), se le complicaba encontrar espacios.
“Los dos somos exporteños… Nacimos en el Bajo Flores, capital del tango… Lo llevamos en la sangre”, afirma Carlos, quien, una vez que se sacó el uniforme, se empilchó a lo tanguero y acudió con Marcela a aprender.
En tal sentido, cita a una serie de profesores que los encaminaron por el sendero danzarín: “Loli Oviedo, Sebastián Paredes, Jamil, Carito Ayala, Eva y Simón, Mona y Jorge…”. (Ahí donde faltan apellidos o aparece un apodo en lugar del nombre es porque Carlos afirma que se trata de la forma como se los conoce en “el ambiente tanguero”).
En cuanto a lo que se viene, es decir, el Mundial, el hombre afirma: “Las expectativas apuntan, primero, a divertirnos como lo estamos haciendo, a la vez que aprendemos. También, a compartir momentos con la gente que irá, que no sólo será argentina, ya que habrá bailarines de otros países. Y, claro, tratar de llegar hasta donde más podamos representando a Bariloche”.
Hay que aclarar que Marcela y Carlos afrontan todos los gastos vinculados al viaje sin ninguna colaboración de patrocinadores, por lo que están tratando de encontrar sponsors que los ayuden a poner el nombre de Bariloche en el centro de la escena tanguera de Buenos Aires. Quienes deseen comunicarse con ellos pueden escribirles por Instagram (@carlos_roch_).