Trabajadores universitarios pidieron reabrir paritarias y aumentar el presupuesto
La problemática inflacionaria en Argentina sigue haciendo estragos en los bolsillos de los trabajadores universitarios. En un contexto de crisis económica y devaluación constante de la moneda, los salarios parecen ser la espada de Damocles que amenaza la estabilidad del sector educativo.
La Federación Argentina del Trabajador de las Universidades Nacionales (FATUN), que representa a los trabajadores universitarios, acusaron al Ministerio de Capital Humano de manipular cifras para quitarle validez al reclamo salarial y pidieron por una reapertura de paritarias.
Según datos del Gobierno, los salarios del personal de las universidades públicas aumentaron un 68,6 % de diciembre a julio. Sin embargo, la inflación en ese mismo período alcanzó un abrumador 126,4 %.
Jorge Anró, secretario adjunto de la FATUN, no dudó en expresar su preocupación. "Los salarios de docentes y no docentes han sufrido, desde el mes de diciembre a hoy, la pérdida de más del 40 % de su poder adquisitivo, convirtiéndose en el mayor ajuste de toda su historia", afirmó con dureza. Las masivas marchas organizadas no hacen sino reforzar este sentimiento de indignación y lucha.
Anró también destacó el desfinanciamiento crónico que padece la educación universitaria, señalando que este año se ha llegado al punto más alto del que se tenga memoria. "Trabajadoras y trabajadores continuarán con el plan de lucha hasta recibir la recomposición que les corresponde", añadió con firmeza.
En una declaración cargada de frustración, Anró acusó al Gobierno de humillarlos con una "pantomima de paritaria en la que no se consensua absolutamente nada". Esta declaración transparente ahonda en la desconfianza existente entre el sector educativo y las autoridades gubernamentales.
El secretario general hizo un llamado a la reflexión a la ministra Pettovello, exhortándola a rever la política actual por el bien de una universidad pública, inclusiva y de excelencia. Para Anró, la única vía para lograr una salida consensuada y satisfactoria es el diálogo. "Sin salarios dignos, las universidades no funcionan", sentenció, reafirmando el mandato que ha guiado esta lucha desde un comienzo.