2024-08-06

Un videojuego barilochense donde el protagonista es un microorganismo enamorado que para ganar debe ser defecado

"La infección más grande del mundo es el amor", dice su creador.

Al comenzar el videojuego Super infection: massive pathology (Súper infección: patología masiva), aparece un hombre vendado por completo, en una camilla.

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De repente, ingresa a la habitación una enfermera con cara de pocos amigos para darle una inyección…

El asunto es que no sabe que dentro del frasco, donde se ubica el líquido que suministrará al paciente, una pareja de bacterias celebra una boda…

Así de delirante es el concepto que sirve de premisa para el videojuego patagónico.


Iván Pagano es barilochense y desarrollador de videojuegos.

“Trabajo con tres personas más, una que se encarga del sonido, otra del arte gráfico y alguien que realiza animaciones. Yo integro todo y lo programo”, explica Iván Pagano.

Recientemente, SIMP, como llama por sus iniciales al juego, fue una de las atracciones de la tercera edición de la Otaku Con.

La introducción surrealista que sirve de preámbulo en SIMP es una muestra de que claramente se trabaja con la ironía. Porque cuando la enfermera extrae el líquido del frasco en cuestión, los invitados al casamiento bacteriano, al igual que la propia novia (Zoe), son transportados dentro del enfermo, y el novio (Gaylord) se aferra a la aguja de la jeringa para no perder a su amada.

De tal forma, Gaylord ingresa al cuerpo humano como una infección.

“Nuestro héroe, entonces, se introduce para tratar de rescatar a su pareja, y combate al sistema inmunológico para intentar recuperarla”, señala Iván, quien explica que, de esa manera, la bacteria “navega por distintas partes del cuerpo, como el ojo, la pierna, el hígado… y  se enfrenta con ‘los bichos’ del sistema inmunológico, tales como macrófagos y neutrófilos”.

En ese sentido, hay que decir que quien guía a Gaylord en la búsqueda de su compañera, a la vez, en cada instante que avanza, perjudica al enfermo. “Lo que el jugador ve es que simplemente está salvando a su novia, pero, si lee entre líneas, lo que hace es enfermar más al paciente”, expresa su creador.

Iván aclara que, igualmente, de entrada se aprecia que el hombre todo vendado está en un estado… llamémosle deplorable… “Es parte del chiste; se trata de algo poco serio, incluso extravagante”, sonríe.

“Lo que tiene que hacer el jugador es aguantar una serie de rondas, donde cada vez se presentan partes del sistema inmunológico más fuertes, y, a medida que las supera, va encontrando a los invitados de la boda y, al final, se topa con la pareja”, señala Iván.

El asunto es cómo se gana el juego… “Cuando escapan por la materia fecal del paciente”, ríe quien desarrolló el juego, que, a todo esto, en la actualidad, con veintinueve años, tras desempeñarse en INVAP, donde colaboró en diversas áreas, trabaja como programador de un secuenciador de ADN en una muy importante empresa farmacéutica.

“La infección más grande del mundo es el amor”, reza el eslogan de “Super infection: massive pathology”, cuyo demo se puede encontrar de manera gratuita en la plataforma especializada en videojuegos Steam.

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