2024-08-06

PARA RECUPERAR LA EXPRESIÓN GRÁFICA

Dibujantes en el sendero del samurái

Juan Ignacio Cubas (o Shawn Brennan, tal su seudónimo) y Javier Delfino son dibujantes.

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Se conocieron en una edición anterior de la Otaku Con y, al descubrir gustos en común, decidieron, el fin de semana, compartir un stand en Bomberos Voluntarios.

En esta ocasión, durante la convención dedicada al mundo de la fantasía, que va del anime al cine, con un gran etcétera en el medio, ambos optaron por dedicarse a tender redes más que a vender.

No es que sus productos no pudieran comprarse, sus láminas estaban expuestas y a precios muy económicos, pero la idea central apuntó a generar vínculos.

“Veíamos a muchos chicos en los que nos sentíamos reflejados”, cuenta Javier, en referencia a jóvenes que se acercaban para consultarles cosas. “A nosotros nos pasaba lo mismo. En otros tiempos, íbamos a ver a Gabino Tapia y a otros dibujantes para absorber lo que hacían”, señaló, para luego añadir: “Se trata de darles una mano en lo que se pueda y pasarles la vara”.

“Nosotros ya estamos viejos”, rio.

En realidad, no es tan así.

Javo, como lo llaman todos, va por los cuarenta y tres años. Cuando tenía diez, se mudó con su familia, desde San Fernando (Buenos Aires), a Bariloche, sitio que sus padres escogieron como sinónimo de tranquilidad.

Luego se fue de la ciudad para estudiar, y hace siete años, con dos hijos, sintió la necesidad de regresar al sur.

Acá, más allá de brindar talleres de dibujo, trabaja en la construcción de viviendas en madera.

En cuanto al arte de dibujar, dice que los niños no tienen problema, que siempre están con lápices expresándose. Para él, el inconveniente llega con el paso del tiempo, porque con los años las personas se salen de ese sendero. “A mí siempre me llamaba la atención que la gente dejara de dibujar, entonces, en los talleres, apunto a una especie de rehabilitación para volver a hacerlo, no para enseñar, porque es algo que ya se sabe. Lo que hago es sacar las capas que se formaron arriba de cada uno, para que retorne el dibujante originario que todos tenemos”, explica.

En cuanto a los nenes, para él, sólo hay que brindarles las herramientas adecuadas. Precisamente, en un modo de incentivarlos, en la Otaku Con, junto a Juan Ignacio, les regalaban plumas hechas en madera, para utilizarlas con cualquier elemento para pintar, desde tinta china hasta incluso café.

Juan Ignacio y Javo son amantes de lo oriental.

Por ejemplo, en lo que hace a la pintura, Javo trabaja mucho con pinceles de caligrafía japonesa, y le gusta dibujar dragones y samuráis.

Además, practica esgrima japonesa, con katanas.

En definitiva, el dibujante tiene como referencia la multiplicidad de disciplinas del samurái.

Así, en busca de ese camino que mira hacia el oriente, también incluye en su vida la transmisión e intercambio de conocimiento, que ahora plasma con su amigo en un proyecto que denomina “Dibujo para todos”.

Quienes quieran contactarse con Javo y Juan Ignacio (Shawn Brennan) pueden hacerlo por Instagram a las direcciones: @javodelfino y @chalacl314.

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