ÉXITO ROTUNDO
Terminó la tercera Otaku Con y ya se piensa en una cuarta
El domingo fue el cierre de la tercera edición de la Otaku Con… pero –para los fanáticos de estos encuentros– a no desanimar, los organizadores ya están pensando en hacer una cuarta… ¿Será en el verano?
Gente, gente y algo más de gente, esa fue la postal predominante durante el fin de semana en el gimnasio de Bomberos Voluntarios.
La ubicación, precisamente, a metros de la arteria principal del centro barilochense, hizo que muchos visitantes –varios llegados desde otros países– se sorprendieran cuando, de pronto, veían a un émulo de Bruce Wayne en versión patagónica, con una maleta de la que sacaba su batitraje para, a la intemperie, desafiando al frío, transformar por un rato a la localidad turística rionegrina por excelencia en Ciudad Gótica.
Dentro del predio, todo fue festejo.
Mayormente, sólo por la alegría de pertenecer.
Es decir, aquellas tribus urbanas que deambulan cada una por su lado, desde que Otaku Con se hizo realidad, saben que un par de veces al año tienen asegurado un pasaje a un mundo de fantasía en el que se sienten cómodos.

Caminar vestido como se quiera sin ser juzgado, por ejemplo, no es poca cosa.
Cada cual disfrutando de su planeta particular, pero en un universo común que los cobija.

Es cierto, en esta ocasión no estuvo Claudio Aboy, el ilustrador de Star Wars que engalanó las dos primeras ediciones. Tampoco se pudo hacer la caminata clásica para finalizar, que estaba pensada para llegar hasta el Centro Cívico. Ante el frío, y una llovizna que amenazaba con transformarse en algo más, los organizadores optaron por hacer una especie de “trencito” feliz a ritmo de batucada dentro del gimnasio.
Imaginen una fila interminable donde de pronto un stromtrooper se agarra de Son Goku, mientras más atrás Batman se ciñe a Darth Vader y varios personajes de Mortal Kombat se esparcen entre “civiles”… Bueno, algo así…

Pero, más allá de extrañarse la calidez y arte de Aboy, y del desfile “techado” al que obligó el clima, lo cierto es que el encuentro dejó contentos a todos con un sinfín de productos y expresiones artísticas.
Alejandro Szykula, con sus personajes Alejo y Valentina, fue un punto fuerte de esta edición.

También Maxi Miller y su "Hola niños" dejó su marca.
Y ni hablar de Capitán Barato, que no hizo un show sino que es un show en sí mismo. Daniel Müller (calvo él), de pronto aparecía “normal” y al rato estaba con la peluca "hecha con pelos de Stan Lee", vestido como superhéroe autóctono.
A todo esto, Capitán Barato sabe hacer negocios… agotó los ejemplares de las historietas que trajo al sur.

Asimismo, Salvador Sanz ofreció su talento “oscuro” a través de los cómics de Mega.
También mostraron su arte dibujantes como Ismael Nielsen y Javo Delfino.

La música a toda orquesta, casi sobre el final, la puso Power Up, enfocándose en canciones de Dragon Ball, pero sin olvidar otras series, para que todos quedaran contentos.
Pero antes también hubo otras bandas, como Kazuaki y Blazh Rock Infantil.

Y también se vio la clásica exhibición de artes marciales con Who Shu Tao.
Por otra parte, los adeptos a los bailes K-pop tuvieron su espacio con Wannabe.

Los gamers, en tanto, se entrelazaron en partidas de FIFA y Mortal Kombat.
Además, se llevó a cabo un concurso de cosplayers. El primer premio fue para Micaela Sanzana y Lucas Sosa, del equipo Kinko no Ryu, de Chubut, quienes personificaron a Asirpa y Sugimoto, de Golden Kamuy.

En definitiva, de todo como en botica… (Paréntesis aclaratorio: quienes entendieron esto último seguramente deben haber quedado afuera de todo lo que lo precedió en la nota; mientras que aquellos que no sepan bien de qué se trata el dicho es probable que hayan entendido el resto… Cuestiones generacionales que le dicen…).