2024-08-03

ALEJANDRO SZYKULA, EL PLATO FUERTE DE LA OTAKU

Alejo y Valentina, la vida después de MTV y el recuerdo de cuando estuvo a punto de trabajar con Tinelli

Alejandro Szykula tenía veintitantos años –ahora va por los cuarenta y seis– cuando hizo una página web para compartir sus creaciones.

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“Cuando era chico tenía la Commodore 64, y ya en esos tiempos trataba de hacer cosas, no animaciones, pero sí dibujitos, programaciones…”, cuenta Szykula.

“Con mi primera computadora con internet empecé a adentrarme más en todo lo que era el ciberespacio y a mostrar lo que hacía”, sigue.

Pero, claro, se trataba más que nada de un divertimento.

De pronto, una creación suya, una animación llamada Alejo y Valentina, llamó la atención. Mucho.

“En 2002 subí el primer episodio a mi página web de ese entonces, LoCo ARTS”, recuerda.

Dice que, en esa etapa de su vida, “estaba las veinticuatro horas con la computadora, experimentado, en ese caso, con el programa Flash”.

“Al principio era para hacer reír a los amigos, a mi novia, pero después, cuando trascendió a un público masivo fue… ¡guau!”, señala.

Alejandro, ante la sorpresa de cómo aquello llamaba la atención, pensó: “Acá puedo ganar plata”,

“Lo que hoy se llama monetizar (algo así como, a partir del sitio web, conseguir dinero) yo lo hacía en la página agregando banners de publicidad”, explica, recordando los tiempos donde, por ejemplo, promocionaba empresas de computación.

“En 2004, cuando la serie ya era muy popular en internet, me llamaron desde MTV”, señala.

Eran los años donde aquel canal privilegiaba la música e incluía también series animadas que distaban años luz de lo que podía pensarse como un dibujo televisivo tradicional.

En MTV, por ejemplo, surgió Beavis and Butt-Head.

Pero, antes de MTV, estuvo –casi– Marcelo Tinelli.

“Me junté con él, pero la producción después quiso meterse mucho en los guiones”, rememora Alejandro.

En definitiva, el artista explica que el encuentro con Tinelli fue positivo, que el animador le dijo cuánto le gustaba lo que hacía, pero después aquellos con los que debía trabajar en el día a día solo hablaban de lo que daba rating, básicamente, no entendían el producto y pedían chistes sobre piqueteros…

El Cabezón llegó a presentar en su programa a Alejo y Valentina como una próxima atracción. “Son furor en internet, desde el próximo lunes…”. Pero “el próximo lunes” nunca llegó.

“A Tinelli no lo volví a ver; me hubiera gustado hablar con él, porque quizá no sabe lo que pasó”, indica.

Y después de aquel –casi– paso por el programa tinelliano, llegó la propuesta de MTV.

“Primero quisieron cortos para pasar durante las publicidades, a ver si funcionaba”, explica Alejandro, quien detalla que les dio el material que ya estaba en su web.

Como aquello tuvo repercusión, le pidieron una temporada de trece capítulos largos (alrededor de veinte minutos cada uno).

“Contraté a amigos para que me ayudaran con los dibujos, las animaciones, los guiones…”, rememora, aclarando: “Hasta ese momento, yo había hecho todo”.

De lo que siempre se encargó Alejandro fue de las voces de los personajes.

En ese punto conviene realizar un paréntesis.

Alejandro es tartamudo.

Sin embargo, a la hora de hacer hablar a sus creaciones, eso desaparece.

“Cuando les pongo voz es como si no fuera yo… Dicen que los tartamudos, al cantar, no nos trabamos… Bueno, esto es igual”, aprecia.

La serie de Alejo y Valentina estuvo cuatro años en MTV.

Alejandro recuerda un vínculo muy bueno al comienzo, pero dice que luego la cuestión se desvirtuó. “Sobre todo a partir de la tercera temporada, empezaron a meterse con los chistes, querían internacionalizarla… y la serie siempre tuvo muchas cosas argentinas, como modismos. Ahí se nos complicó un poco. Además, pedían cambios a último momento y nos apuraban con las fechas”, manifiesta.

Alejo y Valentina, entonces, hicieron las valijas y se fueron de MTV.

Pero lo que siguió fue un parate largo. Muy largo.

“Durante diez años no hicimos nada”, resume Alejandro, que en realidad sí hizo algo… Durante un tramo de ese período fue empleado público, se desempeñó en Vialidad Nacional. Ocho horas en una oficina, encargándose del soporte técnico de redes.

“Sentía que no aprovechaba el tiempo; mis propios compañeros me preguntaban: ‘¿Qué hacés acá?’”, revela.

Finalmente, en 2020, Alejo y Valentina “resucitaron” con una quinta temporada internética.

Ahora, en un canal de YouTube (LoCo Arts), ya se sumó una sexta temporada y la séptima espera para el año próximo.

Además, Alejandro comenzó a participar de convenciones, donde interactúa con sus creaciones, que le hablan desde una pantalla.

Y, con esa propuesta, llegará a la Otaku Con barilochense.

Hoy a las 16.20, en el gimnasio de Bomberos Voluntarios, brindará un show pensado especialmente para la ciudad.

“Al principio tenía miedo del contacto con el público, porque siempre fui tímido… Justamente, uso a mis personajes para ser más extrovertido. Pero, desde que comencé a estar con la gente en estos encuentros, me he sentido súper cómodo”, remata Alejandro.

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