2024-07-30

SANTIAGO SPERANZA FIRMARÁ EJEMPLARES EN BARILOCHE

Juventud, libros, Disney, tenis y… un asesino serial

Santiago Speranza es escritor y tiene varias particularidades.

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Con apenas veintidós años, ya cuenta con cuatro libros publicados. Justamente, el sábado estará en Bariloche para firmar ejemplares de su producción más reciente, Tu amigo invisible 2, en el local de Yenny ubicado en San Martín 189, a las 17.

Uno de los datos que sobresale en su biografía tiene que ver con sus inicios en la escritura, porque la precocidad literaria se vincula, además, a un modo algo inusual de presentación pública.

De pequeño ya demostraba interés por la escritura. Cuenta que en el colegio, cuando una maestra pedía como tarea hacer un cuento, en vez de limitarse a las dos hojas que quizá la educadora proponía, él se extendía a diez… “Desde muy chico tenía historias para contar, una imaginación que sentía que debía poner en algún lado”, señala.

Y, precisamente, con trece años materializó su interés vía Internet, en una plataforma de escritura y lectura digital denominada Wattpad.

“Cuando se empiezan a publicar las historias, el lector puede comentar lo que hacés, incluso párrafo a párrafo, creando un gran nivel de interacción”, destaca Santiago.

Así, se movió de manera “virtual”, hasta que un día llegó el papel… “Tener un libro físico fue cumplir un sueño”, expresa. “Creo que, en mi vida, existirán pocas sensaciones que puedan igualar eso; se trata de algo indescriptible”.

Ahora, que ya va por su cuarta obra impresa, desembarcará en Bariloche con una novela recientemente publicada, Tu amigo invisible 2, que, obviamente, es una continuación.

Ya en la primera parte, un thriller juvenil sobre un asesino serial, el asunto era medio sombrío, pero, en el nuevo episodio, la oscuridad late con más fuerza en sus páginas.

De Tu amigo invisible 2, Santiago destaca “la construcción de los personajes”. En tal sentido, explica: “Al ser menos que en el primero (muertes mediante), permite que el lector pueda conectar mejor con ellos”.

Asimismo, el joven revela que, en el libro, está la resolución de la historia, por lo que deja en claro que “no va a haber una tercera parte”.

Una experiencia en la que el muchacho incursionó, relacionada con la escritura, pero desde otro ángulo, ha sido la de haber participado de la segunda temporada de Entrelazados, serie de Disney+.

En ese producto, Santiago intervino a manera de “dialoguista”.

“Como amante del cine y de las series, me encontré con un universo muy divertido. Ver a los personajes diciendo lo que yo había escrito fue maravilloso. Estoy deseando volver a trabajar en un guión. Es otro mundo en el que, según pude darme cuenta, disfruto mucho”, aprecia.

Cuando se le pregunta por su futuro, indica: “El próximo paso sería lograr que mis libros trascendieran más allá de Argentina, llegar a librerías de Latinoamérica y España; incluso, que se traduzcan para arribar a otros mercados”.

Además, revela un sueño que nuevamente pone lo audiovisual en el centro de la escena: “Me encantaría que alguno de mis libros se adaptara para una película o serie, y que los personajes, literalmente, cobraran vida”.

Al respecto, imaginando cómo quedarían sus historias en las pantallas de cine o televisión, opina que sus obras poseen “mucho potencial”.

En el comienzo de este artículo de habló de Speranza como un muchacho con “varias particularidades”, y las peculiaridades, en realidad, no se limitan a lo literario (el modo de presentarse como escritor ante la sociedad, es decir, “virtualmente”; la juventud con la que llegó a la publicación; haber participado en los textos de una serie de Disney…). Otro sello que lo distingue se vincula con el deporte… “Comencé a jugar al tenis a los cuatro años, lo que ha tenido un rol preponderante en mi vida. Incluso fui a estudiar a Estados Unidos con una beca deportiva”.

Justamente, explica que este año se recibió. “Seguí Administración de empresas… ¡Nada que ver con la literatura ni con el deporte!”, ríe.

En cuanto al tenis, sostiene que le ha otorgado disciplina. “Me ayudó a construir la persona que soy, abriéndome al mundo, enseñándome que, en ocasiones, las cosas no salen como uno quiere, pero que igual hay que seguir adelante, con la cabeza en alto”, manifiesta.

Si bien el terminar de competir para la universidad, para él, “fue una especie de cierre como jugador”, tiene la intención de seguir ligado a la actividad. “Es probable que en agosto viaje de vuelta a Estados Unidos para trabajar como entrenador”, confiesa.

Pero, claro, antes pasará por Bariloche para firmar ejemplares en Yenny. “Me encantan esos momentos donde conectás con los lectores, verles las caras… Algunos se emocionan y cuentan lo que les hizo sentir la historia”, aprecia agradecido.

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