GUERRA CON UCRANIA
La OTAN apuntó contra Rusia: insiste en frenar su avance para "defender la libertad y la democracia en Europa"
La Cumbre de la OTAN se convirtió en un escenario crucial para discutir la confrontación militar entre Rusia y Ucrania, en un evento que contó con la presencia de líderes de los 32 países miembros. Jens Stoltenberg, secretario general de la organización, destacó la necesidad de frenar el avance ruso en Ucrania como "un paso fundamental para defender la libertad y la democracia en Europa".
Durante su intervención, Stoltenberg subrayó el riesgo que implicaría una victoria de Rusia en Ucrania, señalando que esto podría incentivar la agresión por parte de otros países como China, Irán y Corea del Norte. Asimismo, destacó el coraje demostrado por Ucrania y el apoyo sin precedentes brindado por los aliados de la OTAN en esta crisis que ha sido catalogada como la mayor en términos de seguridad en generaciones.
La ceremonia conmemorativa de los 75 años de la creación de la Alianza Atlántica sirvió como escenario para reafirmar el compromiso de ayuda militar a Ucrania por parte de la OTAN. Asimismo, Stoltenberg recibió una condecoración por su labor al frente de la organización, fortaleciéndola y convirtiéndola en la más exitosa de la historia.
Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, anunció el envío de sistemas de defensa antiaérea a Ucrania como parte de las medidas acordadas en la cumbre. La declaración de Biden sobre la fortaleza de la alianza atlántica y la garantía de que Ucrania seguirá siendo un país libre e independiente resaltan la importancia de este conflicto en la geopolítica actual.
En un comunicado conjunto, varios países de la OTAN confirmaron la entrega de sistemas de defensa, incluidas baterías Patriot y misiles tierra-aire efectivos contra misiles balísticos rusos. La presencia del presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, como invitado en la cumbre refleja el interés de Ucrania en unirse al grupo para protegerse de futuros ataques, aunque ello requeriría la aprobación unánime de los miembros, lo que actualmente parece poco probable debido al temor a un conflicto directo con Rusia.